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05:37h. miércoles, 21 de octubre de 2020

Castilla advierte de que obviar el control de viajeros de la Península va en contra de la estrategia de destino seguro

“Tratar de mantener corredores verdes con países emisores de bajo índice epidemiológico mientras mantenemos abierta la entrada a pasajeros de mayor probabilidad de contagio inutiliza la estrategia de destino seguro”, defiende.

La consejera de Turismo, Industria y Comercio del Gobierno de Canarias, Yaiza Castilla, ha insistido este martes en el Parlamento regional en la necesidad de que se tenga muy en cuenta en el control de acceso a las islas y, en las medidas a implementar, los índices epidemiológicos por zonas, y no por países. Esta consideración supondrá, de acuerdo con la propuesta de Canarias de Protocolo de Acceso al Destino remitido al Estado, testar a los pasajeros procedentes de la Península dado que actualmente es una de las zonas más afectadas de Europa por la pandemia. “Obviarlo”, advierte Castilla, “sería incoherente con la estrategia de destino seguro”.


Castilla informó de que actualmente su Departamento y el de Sanidad trabajan de la mano del Estado y, de las nuevas posibilidades que se abren en el seno de la Comisión Europea, con una directiva que busca la armonización de criterios y la reciprocidad entre regiones según su índice epidemiológico, en una propuesta canaria “que esperamos el Gobierno español haga suya y defienda en ese encuentro anunciado por la ministra de Turismo en el seno de la UE del próximo lunes, así como las gestiones que la ministra de Asuntos Exteriores está igualmente desarrollando”, explicó.


La consejera recalcó que es la misma propuesta que viene defendiendo desde el mes de abril para conseguir la seguridad sanitaria del destino: los test en origen y destino para que todos los pasajeros que viajen lo hagan libres de virus, con el fin de evitar la propagación de la pandemia; la trazabilidad, con el uso de aplicaciones móviles, para identificar posibles contagios y brotes de manera rápida y eficiente; y protocolos de seguridad sanitaria para todos los servicios de la cadena de valor.


Yaiza Castilla recordó que la propuesta que demanda su Departamento consiste en acuerdos de reciprocidad sanitaria con los países emisores, lo que significa test en origen y en destino; disponibilidad de espacios en los aeropuertos canarios para la realización de test, “aunque mayoritariamente el cliente venga con la prueba hecha y, a la salida, se pueda hacer en centros privados y, hasta en los mismos hoteles, pero será necesario tener este servicio en los aeropuertos para atender la diversa casuística que se pueda producir con los viajeros”, señaló.


Además, destacó la necesidad de que se establezca control de acceso a los viajeros en puertos y aeropuertos y que se tenga muy en cuenta en el control de acceso y, en las medidas a implementar, los índices epidemiológicos por zonas, no por países.


En ese sentido, fue clara al afirmar que “tratar de mantener corredores verdes con países emisores de bajo índice epidemiológico mientras mantenemos abierta la entrada a pasajeros de mayor probabilidad de contagio procedentes de la Península, por ejemplo, inutiliza la estrategia de destino seguro y todas las propuestas posteriores”.


Estrategia de destino seguro


Yaiza Castilla enumeró en el Parlamento las distintas acciones llevadas a cabo por la Consejería de Turismo durante el confinamiento y en situación de cero turístico, desarrollando una estrategia de reactivación del sector en la que el principal requisito era garantizar la seguridad sanitaria para turistas y residentes.


Esta estrategia requería la puesta en marcha de una serie de acciones de cara a analizar todos los puntos débiles de la cadena de valor proponiendo medidas de seguridad y protocolos de servicios.


El elemento principal de esta estrategia se centraba en la necesidad de evitar la importación de casos para mantener los buenos datos epidemiológicos de Canarias durante todo el verano y, asegurar un invierno con máxima ocupación, teniendo en cuenta la reducción de competidores de cara a nuestra temporada alta.


Esta acción, explicó, consistía en la vigilancia de los accesos al archipiélago aprovechando la ventaja insular de poder controlar los puntos de entrada en puertos y aeropuertos a diferencia de otras zonas turísticas. “Pues bien, esto, como ha sido obvio, no se produjo”.


“No encontramos respaldo, ni de los organismos europeos, ni del Estado, ni de los propios operadores turísticos y compañías aéreas que, cada vez que les planteábamos el tema, nos decían que eso era una línea roja. También internamente nos encontramos con la resistencia de algunas empresas alojativas que empujaban a abrir cuanto antes sin apenas control”, manifestó.


“Afortunadamente, tres meses después, parece que estas resistencias se han vencido, por el bien de Canarias y los canarios”, concluyó.