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18:11h. Domingo, 21 de julio de 2019

El CEC presenta un exhaustivo estudio sobre la competencia digital en la escuela canaria

Una de las conclusiones tras el estudio revela que, la dotación TIC y su uso en el proceso de aprendizaje en Canarias, están por debajo de la media española y con grandes diferencias entre educación pública y privada. Un Centro de La Gomera ha sido objeto de dicho estudio.

El estudio del Consejo Escolar de Canarias La competencia digital en la escuela canaria, un reto del presente, presentado hoy, reflexiona sobre la necesidad de transformar, en el ámbito de la escuela, las tecnologías de la información y comunicación (TIC) en Tecnologías para el aprendizaje y el Conocimiento (TAC).

El CEC aporta un concienzudo análisis del grado de desarrollo de estas competencias en el sistema educativo de Canarias y formula numerosas propuestas de mejora para que la Escuela “convierta las TIC en herramientas para el aprendizaje que contribuyan a lograr los objetivos marcados desde el currículo, potenciar una actitud crítica ante la vida, desarrollar valores y el derecho a la igualdad e incrementar la autonomía frente al aprendizaje”.

Tres grandes capítulos de esta publicación incluyen los análisis y experiencias realizados por especialistas de ambas universidades públicas canarias, así como de un equipo del propio Consejo Escolar de Canarias. La segunda parte recoge las consideraciones y propuestas del órgano, formuladas a partir del análisis de la situación de partida y las experiencias realizadas.

Las políticas educativas TIC desde 1985 en las Islas, los indicadores estadísticos sobre la materia en el sistema escolar o un análisis sobre la transición de los libros de textos a los materiales didácticos digitales forman parte del primer capítulo, elaborado por el Laboratorio de Educación y Nuevas Tecnologías de la Universidad de La Laguna (EDULLAB).

Por su parte, el segundo capítulo resume el trabajo de un equipo de investigación de ambas universidades sobre las competencias digitales de los futuros docentes, entendidas como el uso crítico y seguro de las Tecnologías de la Sociedad de la Información para el trabajo, el tiempo libre y la comunicación. Para ello se trabajó con una muestra de 550 estudiantes de los grados de Infantil y Primaria de las universidades públicas y del Máster Universitario en Formación del Profesorado.

Como colofón a esta primera parte se recogen las experiencias desarrolladas en tres centros educativos ubicados respectivamente en una zona urbana, una rural y en una isla no capitalina. A todos ellos se les invitó a trabajar en estrategias y situaciones de aprendizaje, así como a interactuar a través de una aplicación,ClassDojo, que integra de forma colaborativa al profesorado, al alumnado y a las familias.

Recomendaciones del CEC

Una vez analizados los resultados de las tres partes del estudio, el Consejo Escolar de Canarias propone una serie de propuestas, estructuradas en cinco ejes, para mejorar la implantación, conocimiento y aplicaciones en el aprendizaje de las TIC. Reducir la brecha digital, actualizar infraestructuras, potenciar la competencia digital en la formación del profesorado, favorecer la integración de tecnologías y recursos que garanticen la competencia digital en las escuelas son los primeros cuatro grandes apartados en los que incide el CEC. El quinto define las estrategias a seguir para lograr un modelo que vaya desde la implantación de las TIC hasta las Tecnologías para el Empoderamiento y la Participación (TEP), pasando por el correcto uso de las Tecnologías para el Aprendizaje y el Conocimiento (TAC), es decir el modelo espiral de competencias TIC-TAC-TEP.

El CEC reconoce como factores claves de impulso, la innovación, el liderazgo del equipo directivo, la disponibilidad de un Plan TIC y la existencia de una figura de coordinación tecnológica. La cooperación entre centros educativos y familias en el fomento de la responsabilidad y autonomía personal o la puesta en marcha de planes y convenios para disminuir la brecha digital, así como una actualización necesaria de las infraestructuras, plataformas, materiales didácticos y recursos on-line son algunas de las principales recomendaciones del CEC para lograr la competencia digital.

La mejora de la conectividad de los centros educativos, la disminución de ratios y la flexibilización de los horarios docentes, la estabilidad de los equipos técnicos que han impulsado estas políticas (Área de Tecnología Educativa) o la búsqueda de fórmulas para que los centros, dentro de su autonomía, incorporen dispositivos de última generación, como los móviles, al conjunto de las herramientas tecnológicas del proceso de enseñanza-aprendizaje, son otras de las propuestas destacadas.

Incremento de recursos

En cuanto a dotación, el CEC propone incorporar recursos a todas las aulas, con al menos seis ordenadores que puedan ser utilizados con total autonomía. Se trataría de un primer nivel que nos acerque al objetivo de implantar auténticas Aulas Laboratorio, donde el alumnado pueda experimentar, investigar, informar y probar los últimos avances tecnológicos.

Corregir el desfase en la accesibilidad a servicios en la nube entre centros públicos (16,7%) y privados (57,9%) o disminuir las restricciones de acceso a alojamientos web para potenciar la creación de páginas web en centros públicos, son otras de las propuestas destacadas del documento, que aborda, además, la necesidad de adaptar los materiales didácticos al alumnado con cualquier discapacidad y revisar la inclusión en los materiales educativos de concepciones sexistas en torno a la mujer, la pareja heterosexual como representación única del modelo familiar o lo referido a la diversidad social, racial o funcional.

Asimismo, cree imprescindible poner el foco en el alumnado, la conectividad y el modelo espiral de competencias. Para ello son necesarios materiales como pizarras digitales o programas de uso educativo, que la acreditación en competencia digital del profesorado debe ser un requisito necesario para el acceso a la función pública docente, así como la transversalidad de las TIC en todas las materias. Se trata, en definitiva, de garantizar que el alumnado sea el principal protagonista de su aprendizaje.

La lenta conexión a Internet, la obsolescencia de los equipos y la insuficiencia de recursos digitales son la radiografía que sirve de conclusión a un estudio que deja patente, asimismo, la alta receptividad del alumnado al uso didáctico de las tecnologías y la buena aceptación de estas por parte de las familias.

Plan TIC

Otro de los aspectos importantes según el documento es la coordinación del Plan TIC de cada centro por parte de comisiones formadas por distintos sectores de la comunidad educativa, que velará, entre otros aspectos, por que la formación sea extensiva al profesorado, alumnado y familias. Para conseguir la competencia digital, el Plan TIC “debe rebajar su carga burocrática, exigiendo objetivos sencillos y compartidos con la comunidad educativa”.

Entre las ventajas de la integración de las TIC en el proceso educativo encontramos la flexibilidad, accesibilidad, mayor aprendizaje activo, transversalidad, el desarrollo de la competencia digital y su potencialidad para cooperar entre docentes, alumnado y familias.

Retos pendientes

La comparación de indicadores de penetración de las Tecnologías de la Información en la enseñanza primaria y secundaria en Canarias con la media nacional arroja un balance negativo en 6 de los 8 aspectos tomados en la muestra, tales como el porcentaje de aulas con conexión a Internet, o centros con Wifi. Las diferencias son muy pronunciadas en el porcentaje con páginas web (32% menos que la media nacional) y con servicios en la nube (26% menos).

Los indicadores muestran un avance en los logros de dotación TIC en Canarias, pero estos se siguen mostrando insuficientes en comparación con la media nacional, sobre todo en los centros de primaria y en los públicos con respecto a los privados.

Los libros de texto siguen siendo el material didáctico más empleado en las aulas. Asimismo, la utilización pedagógica plena de las TIC no se ha generalizado en la mayoría del profesorado.

Impulso de la competencia digital docente

La segunda parte del estudio, referido a la formación del personal docente, revela en positivo una buena capacidad para elegir información fiable, así como para la interacción y difusión. En sentido contrario, la investigación del CEC detecta poca capacidad técnica para la búsqueda y almacenamiento, falta de conocimientos para mantener un uso responsable, una utilización superficial de los contenidos digitales sin atender a derechos de autor y pocos conocimientos de los peligros que acechan a dispositivos, herramientas o el cuidado de datos e identidad digital.

Para elevar el nivel formativo del personal docente y corregir las brechas que desvela el presente informe es necesario una dotación técnica adecuada, así como formación TAC por profesorado experto.

Por su parte, la experiencia práctica diseñada por el Consejo Escolar de Canarias en tres centros educativos reveló problemas tales como la brecha digital, un alto porcentaje de familias que no controlan la conexión a Internet de sus hijos e hijas y que los recursos digitales que podrían favorecer el aprendizaje siguen teniendo un escaso uso en el aula. En cuanto a la dotación de los centros se ratifican los datos del estudio general, que indica que estos cuentan con recursos limitados y obsoletos, además de con una mala conectividad.

Los resultados demuestran la necesidad de activar en el alumnado el desarrollo de estrategias de aprendizaje que estimulen la voluntad, la capacidad y la autonomía: querer, poder y decidir.

La competencia digital plena que permite un cambio metodológico de enseñanza no será posible sin corregir las brechas detectadas en el presente informe, sin una adecuada formación docente y sin la coordinación necesaria entre instituciones y colaboración en la comunidad educativa.