Buscar
06:29h. jueves, 13 de agosto de 2020

El nuevo PDR promoverá la creación de un Banco de Tierras

Juan Ramón Hernández explicó en el Parlamento que las actuaciones en suelos aledaños a áreas forestales son competencia de la Dirección General de Protección de la Naturaleza

El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas del Gobierno de Canarias, Juan Ramón Hernández, anunció hoy en el Parlamento que en el marco del nuevo Programa de Desarrollo Rural de Canarias para el periodo 2014-2020, se creará un subprograma específico para abordar el problema de las zonas agrícolas abandonadas a través del establecimiento de un Banco de Tierras, cuyo objetivo es la puesta en marcha de nuevos cultivos en éstas áreas, que permita a los propietarios de estas tierras obtener una renta, y a los emprendedores tener un stock de tierras a su alcance para ampliar sus producciones.

En respuesta a una pregunta parlamentaria formulada por el Grupo Parlamentario Popular, el responsable del Departamento aclaró que, sin embargo, la realización de actuaciones y el fomento de la actividad agraria forestal correspondiente a suelos aledaños a zonas forestales- terrenos calificados como tierras agrícolas abandonadas- corresponde, en el ámbito competencial del Programa de Desarrollo Rural en vigor, a la Dirección General de Protección de la Naturaleza, de la Consejería de Educación, Universidades y Sostenibilidad.

Durante su intervención, el consejero explicó que dentro del actual Programa de Desarrollo Rural 2007-2013 las medidas adoptadas en este tipo de suelos consisten en ayudas para llevar a cabo diferentes acciones como la forestación de tierras abandonadas con especies autóctonas; actuaciones relacionadas con la prevención de incendios y la restauración de los terrenos forestales afectados por catástrofes naturales; el mantenimiento de los terrenos abandonados libres de malezas, constituyendo verdaderas áreas cortafuegos y, en zonas en proceso de desertización, la reforestación con especies agroforestales leñosas en zonas de montaña y taludes para mejorar la fijación de suelos y mantenimiento de antiguos bancales abandonados, favoreciendo la infiltración del agua y por tanto en la recarga de los acuíferos.

Con estas actuaciones se apoyan los costes de establecimiento, pistas forestales dentro de las explotaciones agroforestales, protectores, cercados y puntos de agua.

En general se busca favorecer la implantación de especies forestales o agroforestales que fomentan la diversidad del paisaje y de la biodiversidad y el desarrollo de los ecosistemas característicos de la región, tales como la creación o recuperación de formaciones vegetales en taludes separadores de bancales o terrazas y/o de linderos de en zonas agrícolas con especies forestales; la recuperación y puesta en explotación de antiguos huertos familiares abandonados mediante operaciones de desbroce y poda de las especies forestales presentes; la implantación de sistemas agroforestales de montaña, con especies como castaño, almendro, higuera y otras especies de fuerte arraigo y tradición en las zonas rurales; y la puesta en marcha de sistemas agroforestales compatibles con aprovechamiento ganadero mediante especies forrajeras y/o aquéllas que proporcionen sombra para el ganado.

Los objetivos de estas medidas son la recuperación y mejora de la cubierta forestal del Archipiélago, la protección del suelo frente a los procesos erosivos, la recarga de los acuíferos subterráneos, el aumento de la biodiversidad, la mejora del paisaje, la fijación de CO2, la lucha contra la desertificación y la mejora de las infraestructuras y modernización de los medios para la prevención y extinción de incendios.