');
Buscar
miércoles, 28 de septiembre de 2022 03:48h.

El joven que asesinó a Loly, trabajaba en el sector del automóvil en San Sebastián de La Gomera.

La víctima del homicidio, Loly, tenía 61 años, vivía de su pensión y sufría depresión y agorafobia (le daba miedo salir a la calle). Cuando le abrió la puerta a "Gilbertito" empezó su final.

1409013311421g

El Dia.es.-Pedro Fumero, S/C de Tfe.

La Brigada de Policía Judicial de la Comisaría de La Laguna detuvo a comienzos de este mes a Gilberto M.G.B., de 31 años, en La Gomera por el homicidio de una vecina del barrio del Coromoto, en La Laguna, el 1 de enero de 2013. Los parientes de la víctima, Loly, de 61 años, echaron en falta algunas cosas, pero el móvil real de la muerte violenta sigue siendo un misterio. El acusado confesó a los agentes que fue el autor de los hechos.

Loly era viuda y no tenía hijos. Sufría depresión y agorafobia (le daba miedo salir a la calle), por lo que su principal apoyo era su hermana y la familia de esta. La habían advertido de que no abriera la puerta a extraños ni a quien no avisara antes por teléfono de su llegada.

El 31 de diciembre del 2012, Loly cenó con la familia de su hermana. Una fuente familiar comentó que se la veía tranquila y hasta contenta, a pesar de que físicamente estaba "débil". Después se asomó por la ventana a ver los fuegos de La Laguna. Esa fue la última vez que sus familiares la vieron con vida.

Horas más tarde, tal vez ya por la mañana, la hermana oyó que en la casa de Loly rodaban muebles, pero no dio importancia a tal hecho.

La hipótesis de la familia de Loly es que esta le abrió la puerta a "Gilbertito", un joven al que vio crecer, porque era amiga de su madre. Ninguna puerta o ventana de la vivienda estaba forzada.

El joven, que trabajaba en San Sebastián de La Gomera en el ramo del automóvil y que regresaba algunos fines de semana a La Laguna, tiene su casa a unos 30 metros de la de la víctima, en el Camino de La Villa.

Por circunstancias que se desconocen, G.M.G.B. asfixió a Loly. Después revolvió toda la vivienda. Después, igual que entró, sin que nadie lo viera, se marchó.

El 2 de enero, familiares de Loly entraron en su casa y la vieron muy desordenada. Y se percataron de que una habitación estaba cerrada con llave. La familia llamó a la Policía Nacional y unos agentes derribaron la puerta. En ese cuarto estaba tendida Loly. Los agentes de Policía Judicial y Policía Científica hicieron la inspección ocular y recogieron algunos vestigios que hoy pueden ser pruebas. Inicialmente, explica un familiar, los agentes tenían dudas de si se trataba de un accidente o un homicidio. Finalmente, el informe forense despejó las dudas.

Durante meses, la Policía Judicial investigó a los familiares y amistades de Loly, pero no tuvieron éxito. Y, con algo de constancia, llegaron a otro círculo de personas en el que estaba el ahora acusado.

La acusación de G.M.G.B. cogió de sorpresa a la familia de Loly, que califica el suceso de "muy extraño", y también a la del detenido. La madre del acusado fue una de las personas que apoyaron a los familiares de Loly y lloraron su desaparición.

"Gracias" al Grupo II de Policía Judicial

Una portavoz de la familia de Loly manifiesta un "gracias al Grupo II de Policía Judicial de La Laguna por su constancia a la hora de investigar la muerte de mi tía".

El titular del Juzgado de Instrucción número 1 de La Laguna, César Romero Pamparacuatro, ordenó el ingreso en prisión provisional de "Gilbertito" a la espera de juicio. En La Gomera, los policías tuvieron apoyo de la Guardia Civil del puesto de San Sebastián.