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domingo, 02 de octubre de 2022 05:18h.

Manuel Domínguez cree que Torres está retrasando las competencias en Costas para no "ensuciarse" con el derribo del Oliva Beach y el Tres Islas

El presidente del PP en las islas asegura que “Canarias nunca  antes había estado tan alejada del territorio nacional como en  estos últimos años, producto del constante abandono del  Gobierno de Sánchez, y que cuenta con el beneplácito del  presidente del Ejecutivo canario, Ángel Víctor Torres” 
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El presidente del Partido Popular de Canarias, Manuel  Domínguez, ha mostrado hoy su convencimiento de que el presidente del Gobierno  regional, Ángel Víctor Torres, “ha decidido retrasar la transferencia de Costas a  nuestra comunidad por no querer mancharse las manos”. 

Así lo ha asegurado hoy el líder de los populares canarios durante su participación  en un acto convocado por los trabajadores de los hoteles Tres Islas y Oliva Beach  de Fuerteventura, con el objetivo de denunciar, una vez más, el bloqueo del proyecto  de hotel Oliva Beach, cuya reforma lleva años paralizada y afecta a 400  trabajadores; y contra la demolición del hotel Tres Islas, una posibilidad que se abre  a raíz del inicio del expediente de caducidad de la concesión del establecimiento en  dominio público marítimo-terrestre, que data de abril de 2007, por el Ministerio para  la Transición Ecológica, y que podría dejar sin empleo a 300 trabajadores.
 

  Manuel Domínguez, que acudió junto al presidente del PP de Fuerteventura,  Fernando Enseñat, señaló que su organización política estará “siempre al lado de  los trabajadores, en todas las acciones que sean pertinentes para impedir que el  futuro de las 700 familias que dependen de su trabajo en estas instalaciones  hoteleras deje de ser incierto”, indicó. 

“Canarias vive principalmente del turismo, Fuerteventura es una de las islas con  mayor desempleo de todo el Archipiélago, y esta decisión que atañe al Oliva Beach  y al Tres Islas afecta, fundamentalmente, a la mayor política social, que no es otra  que el empleo. Por ello seguimos mostrando todo nuestro apoyo a los trabajadores  de estos dos hoteles fundamentales para la economía de la Isla y para la economía  del resto de Canarias”, resaltó Domínguez. 

Por su parte, el presidente del PP de Fuerteventura y diputado autonómico,  Fernando Enseñat, aseguró que “retrasar expedientes es frenar la inversión, máxime  cuando son instalaciones que vienen a rehabilitarse, ganar en calidad y, por tanto, a  mejorar la oferta alojativa, el gasto de turistas en destino y el número de empleos  asociados a los hoteles”, sentenció. 
  
Respecto a la situación del hotel Tres Islas, Enseñat afirmó que “cabe recordar que,  en la reforma de la Ley de Costas aprobada en 2013, se amplió la concesión  administrativa del hotel 75 años pero, en octubre de 2020, el Ministerio para la  Transición Ecológica y el Reto Demográfico decidió iniciar un procedimiento de  revisión de oficio de dicha concesión sin resolver sobre la licencia de las obras  solicitadas por la propiedad hotelera”. 

“El expediente de revisión de oficio caducó el pasado mes de diciembre y, en lugar  de resolver sobre las obras, el Ministerio para la Transición Ecológica ha vuelto a  abrir un expediente sobre supuestas actuaciones del hotel en dominio público  marítimo terrestre. El PSOE quiere cerrar el hotel y, por eso, desde el Ministerio  llevan tres años persiguiendo a la empresa sin resolver el expediente y perjudicando  a 400 familias de la isla mientras el Gobierno de Canarias mira a otro lado”, asegura  por su parte el presidente del PP de Fuerteventura, Fernando Enseñat. 

En la misma situación se encuentra además el hotel Tres Islas después de que el  Gobierno de España haya comenzado la revisión de oficio también para esta  concesión que afectaría a 400 plazas y a cerca de 200 personas, a pesar de que la  autorización estaba en vigor hasta el 2037.
 

  “No entendemos la obsesión del Partido Socialista por terminar con estos dos  hoteles emblemáticos de la zona norte de Fuerteventura. Están en juego 700  puestos de trabajo, más de 40 millones de euros de inversión y la ruina de pequeñas  empresas que dependen del funcionamiento de estos hoteles”, lamentó Enseñat.