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05:28h. Miércoles, 24 de julio de 2019

Chiquetete viste de luto el Flamenco

El cantaor gaditano, criado en el barrio sevillano de El Tardón, ha fallecido a los 70 años tras ser hospitalizado por diversos problemas coronarios

Había interpretado las pasiones humanas con la música como pocos de su generación y un infarto de miocardio ha apagado la existencia de quien hasta sus últimos minutos llevó el ritmo y la armonía al alma de la gente. Unos pequeños infartos de miocardio fueron los previos para acabar con la vida de Antonio Cortés Pantoja, el popular Chiquetete que hizo del flamenco y la copla un lenguaje universal.

Chiquetete había sido ingresado en el Hospital Fátima de la capital sevillana el pasado lunes para ser intervenido de un problema de cadera. Pero unosmicroinfartos le llevaron a que le implantaran un stent coronario que ha sido insuficiente para prolongar un corazón grande que en vida se llenaba con poco.

Su mirada triste e introvertida, de una timidez extrema, igual que la generosidad de su corazón, vino en desgracia desde que fuera satanizado por el circo televisivodespués que su ex mujer, Raquel Bollo, lo acusara de propinarle varias palizas, que le habrían provocado presuntamente un aborto, y de que la Justicia le condenara por impago de la manutención de los hijos que tuvieron juntos.

Chiquetete fue la voz gitana que dio un giro a la historia de los festivales flamencos, lo que no quita para que fuera número 1 en la lista de éxitos o que fuera conocido como el primo de Isabel Pantoja, cuando La magia de la voz, como fuera llamado en los años 80, ya era considerado antes de que saliera a escena la canzonetista, a la que incluso llevó en su cuadro.

Andaluz, gitano de la hermandad del mismo nombre, verderón del Real Betis Balompié y rociero, Antonio procedía de una familia gitana de amplias raíces flamencas, pues por línea materna era biznieto de Tío Pipoño, y por tanto relacionado con los Morao y los Sordera; nieto de Antonio Pantoja y sobrino de un hijo de éste, Juan el Chiquetete, el de Los Gaditanos, que se afincó en el barrio trianero de El Tardón en 1958 y con quien se vino a vivir junto a su madre, Manuela, lo que justifica que heredara de su tío el remoquete artístico tras abandonarlos el padre.

Pero Antonio Cortés Pantoja había nacido en Algeciras y pasó su infancia en el barrio de San Isidro. Una vez en Triana, asentado en la calle Juan Díaz de Solís, donde nacieron Los Morancos, Lole y Manuel, la familia Montoya o Isabel Pantoja, entre los muchos, formó en 1960 Los Algecireños con Manolo Domínguez y Manuel Molina. Un año después pasaron a llamarse Los Gitanillos del Tardón, hasta que se sacó el carnet de artista, con lo que ya de profesional hizo una gira de seis meses a la base militar de Guantánamo para actuar junto a la bailaora Pastora Molina.

Le cantó, igualmente, a Curro Vélez, y se instaló dos años en Palma de Mallorca, llevando en su cuadro a su prima Isabel Pantoja, entonces Maribel, grabando por aquellas calendas su primer LP, Tablao flamenco (1970). Su calidad cantaora es reclamada por figuras como Farruco, Matilde Coral, Rafael el Negro, El Mimbre, Carmen Albéniz, Pepa Montes o La Contrahecha, entre otros.

Poco después contrae matrimonio con Amparo Cazalla, de quien tiene tres hijos, Antonio Manuel, Rocío y Fran, estos dos últimos dedicados al arte, y ha de esperar a 1975 para darse a conocer en otros ámbitos tras lograr en el concurso de Mairena del Alcor el premio de los cantes festeros. A partir de ahí su prueba de fuego serían los festivales flamencos de verano, en los que predecía la revolución que habría de venir con la bulería Un amor inmenso, un tema rompedor que, con letra de Pedro Rivera y José Manuel Flores, y las guitarras de Paco Cepero y Enrique de Melchor.

Corría el año 1977 y junto al anterior, temas como los tangos Amada, amanteGitana canasteraDame tu querer o Te quiero niña, y la bulería Canta gitano, sin olvidar las soleares trianeras de Ramón el Ollero y Pinea el Zapatero, convierten a Chiquetete en cabeza visible de los festivales junto a Turronero y merced a un compositor y guitarrista, Paco Cepero, que fue el rey Midas de los cantaorescitados.

Fueron Paco Cepero y el público, que ya no le admitía a Chiquetete otros cantes más complejos, los que lo catapultaron hasta la fama, de ahí que en 1980 grabara su primer LP de sevillanas, Altozano, el mejor trabajo del año, y a partir de entonces la rumba Tú y yo, que la sitúa en Los 40 principales, o Aprende a soñar, del que vendería más de un millón de discos, con temas como Corazón de acero o Mare Manuela, siendo el álbum que lo dio a conocer en España y el extranjero.

En 1982 Chiquetete estaba de moda. Había pasado de ganar 400 pesetas a 400.000, y hasta una revista le ofreció posar con una señorita desnuda mientras él tocaba la guitarra. En los teatro ponía el cartel de "No hay entradas", como en la Quincena de 1982, y los éxitos no cesan, como Volveré, que lo coloca el número 1 por delante de Miguel Ríos, Mecano, Raphael, Rosa León o Mocedades, y dos años después ya se tasa en un caché de entre el millón cien mil y los dos millones y medio de pesetas. La casa de disco le ofrece 40 millones por renovar, y en 1985 ya era número 1 en Miami con su LP Eres mía y el tema Esta cobardía, de Paco Cepero, que luego universalizaría Julio Iglesias.

Comprometido con la causa gitana y solidario con la vulnerabilidad de los pobres, Chiquetete luchó contra el racismo y benefició a sus compañeros de profesión, mientras sus éxitos proseguían en América, y en 1988 un nuevo triunfo lo sitúa en la cresta de la ola, las sevillanas A la puerta de Toledo, siendo de tal calibre su popularidad que en agosto de ese año llenó la Plaza de Toros de Málaga cuando a pocos kilómetros, en Marbella, actuaba Michael Jackson.

Ya en los 90 su prolija discografía se completa con CanallaTorero de las estrellasPor un beso, y vuelve de nuevo al flamenco estricto, hasta que en 1995 contrae matrimonio con Raquel Bollo, lo que derivaría en el circo televisivo que todo el mundo conoce tras ser denunciado por malos tratos.

Bollo afirmó públicamente que el cantante le propinó varias palizas durante su relación, una de las cuales le habría provocado presuntamente un aborto. En noviembre de 2015, Chiquetete fue además condenado a pagar 48.000 euros por un delito de impago de la manutención de los hijos que tuvo la pareja y a cumplir una condena de cuatro meses de cárcel, y en 2017 perdió el juicio que interpuso contra Bollo por injurias y calumnias tras varias afirmaciones de ésta sobre estos malos tratos durante su matrimonio.

Comienza el declive del artista, y aunque sus aportaciones discográficas no cesan, en 2001 tuvo que volver a conciliar la canción con el flamenco y las sevillanas.

Desde 2003 en que fue ingresado en el Hospital Virgen Macarena para ser intervenido, Chiquetete venía teniendo problemas coronarios. Confiesa ser un toxicómano y propaga que la cocaína es la plaga apocalíptica del flamenco, encontrando el apoyo en su madre, la señora Manuela Pantoja que tantos insultos recibió de la tramoya televisiva pese a ser una heroína de novela y que falleció el pasado 13 de febrero sin ser reparada en sus agravios; en su hijos, Antonio, Rocío y Fran, estos dos últimos artistas como su padre; en Carmen Gaona, su actual pareja, y en su representante, Julián Gutiérez.

Rumbas, baladas, boleros, sevillanas y flamenco fueron los resortes de su gran innovación, su forma de cantar, que no se parecía a nadie. Y su lenguaje expresivo, tan intimista, hizo que le llamaran La magia de la voz (1984). Así fue Chiquetete, el artista al que un compositor de la talla y la enjundia melódica como Paco Cepero y la demanda del público, lo sacaron de las veredas del cante.

En el Tanatorio sevillano de la S30 está recibiendo este tercer domingo de Adviento el cariño y el respeto de sus seguidores, amigos y compañeros. Mañana lunes, en la iglesia de Los Gitanos será despedido con una misa de réquiem para luego ser trasladado al cementerio de San Fernando, donde recibirá cristiana sepultura quien por su tipo somático, es y será de por siempre el Federico Luppi de la música, un ser romántico hasta la lasitud a quien le pudo más el corazón que la cabeza y fue débil ante los demás, por eso le pasaron las cosas que le pasaron.

Aprende a soñar fue el mensaje de su vida, como su disco, y su voz ahoga hoy a la garganta de la música con hondas ansias de llorar.