Buscar
10:51h. Miércoles, 14 de Noviembre de 2018

Alcibiades García: “De la Molina Vieja al Lagar de Viga”

Tras “su aventura” de poner en valor una antigua Molina, ahora se dispone a rescatar uno de aquellos “lagares de viga”  que existían antaño en La Gomera. Su funcionamiento está basado en la “ley de la palanca”.-nos dice.

Hace ya bastante tiempo, desde  GomeraActualidad.com,  les acercamos a nuestros lectores, un artículo en el que les narrábamos como Alcibiades Garcia, Policía Portuario y vecino del Barrio de Las Rosas en el municipio norteño de Agulo, rescataba del olvido y ponía en valor, una de aquellas “Viejas Molinas” que transformaban los dorados granos de millo tostados “a fuego de leña”, en el indispensable alimento de cualquier hogar por aquel entonces en la isla; el Gofio.

Toda una andanza que el protagonista nos relató en su momento y en la que invirtió  algo más de cinco años, dada la complejidad de restauración de un motor Diésel datado en 1910 y para el que tuvo que fabricar expreso las piezas, ante la imposibilidad de conseguirlas. 

Pues bien, este incansable enamorado de nuestras tradiciones y costumbres o, más bien,  un moderno “Quijote”; un soñador e idealista que lleva a la práctica, el rescate y la conservación de todos aquellos elementos de la vida cotidiana y que formaron parte de la vida diaria de nuestros antecesores, inicia otro nuevo proyecto y que tendrá como resultado el que un “lagar de viga” pueda verse de nuevo en funcionamiento.44831569_2265672303504809_8911214750084366336_n

Nos cuenta que,  la idea surge tras haber puesto en producción, hace unos años, unos  bancales que estaban abandonados y que plantó de vides de la variedad Forastera Gomera que ya han dado varias cosechas Y,  aunque han sido transformadas en vino con los actuales procedimientos;  Alcibiades García  quiere ir más lejos y hacerlo como se hacía antaño, es decir, rescatando no sólo los caldos que produce esta variedad, también buscando el distintivo sabor, color y aromas que sólo este tipo de lagares puede aportar al auténtico vino de Forastera tan característico de la isla. 

La Zona donde se asientan  estas Cepas, se conoce como Finca Los Membrilleros, una denominación que también dará nombre al vino que produzca y que piensa embotellar.

uvas forastera

En esta ocasión y al igual que en sus otros proyectos, García investiga todo lo relacionado con el proceso constructivo e intenta llevarlo a cabo casi con idénticas herramientas; como en un viaje a través de tiempo, para con ello tratar que “lo nuevo”  se asemeje lo más posible a los originales.

Sobra decir que en los preparativos y puesta en marcha de sus restauraciones, tiene la oportunidad de vivir casi las mismas experiencias y “fatigas” que vivieron nuestros mayores cuando construían las lagares de viga que, por su alto coste y esfuerzo, la mayoría, por no decir todas las existentes, eran de uso comunal.
Alcibiades nos cuenta que, el hecho de cortar lo que será la futura viga del lagar, ya ha supuesto toda una aventura; de hecho.- nos dice, “hace ya bastantes décadas que en La Gomera,  no se tala un árbol de esta magnitud y para este uso” y, aunque antaño el tronco se trasladaba con “corsas” (arrastrado por un grupo de vacas) y era todo un espectáculo; hoy ha tenido que recurrir a una grúa,  aunque lo ha vivido con la misma intensidad.

 cortando cipres

Ahora toca “labrar” este imponente tronco de Ciprés que ronda las dos toneladas y media, para convertirlo con paciencia, en la viga que da nombre a este tipo de infraestructuras industriales de siglos pasados y que se encargará de extraer, con idéntica paciencia, el zumo de su preciada Forastera Gomera.

El resto de elementos que conformarán este Lagar, como la Piedra que hace de anclaje, el husillo de madera roscado y la Concha, han sido traídos de sitios tan dispares como Vallehermoso y Lanzarote; lugar este último,  donde Alcibiades terminó por decidirse a “enfundarse” en esta nueva “correría”. 

Quizá el año que viene, podamos degustar ese particular vino en el que su proceso de elaboración podría considerarse de artesanal cien por cien y de paso, brindar para que Alcibiades nos siga regalando, retales de un pasado que disfrutar en el presente.