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05:23h. Jueves, 18 de Octubre de 2018

La asamblea vecinal de La Laja, en San Sebastián de La Gomera, lamenta el abandono institucional

Los vecinos, instan a buscar soluciones lo antes posible ante la urgencia de los problemas que sufre el caserío porque aseguran,“la situación se ha alargado demasiado en el tiempo y se hace ya insostenible”.

Los habitantes de este enclave de medianías denuncian que el abandono institucional continúa prolongándose a pesar de las continuas promesas por parte del ayuntamiento. En este sentido los vecinos afirman, “hace ya casi un año desde que empezamos a reunirnos para empezar a poner soluciones encima de la mesa, además, hemos tenido alguna reunión con el Alcalde, pero nunca se ha materializado en propuestas serias para solucionar las graves carencias que sufre nuestro barrio”. 

Desde la asamblea de vecinos apuntan que,“las propuestas de mejora por parte del ayuntamiento nunca han ido más allá de una nota de prensa en los medios, con promesas por parte del equipo de gobierno que nunca se cumplieron, y con mentiras sobre un proyecto de mejora de la carretera que no existe”.

De este modo los vecinos creen pertinente denunciar las carencias que afectan a La Laja pues según afirman, “hemos sido pacientes y optimistas esperando soluciones tras reunirnos con el alcalde sin obtener una reacción institucional a cambio”. Entre esas necesidades que  señalan los residentes del caserío del municipio capitalino recalcan,“la eterna problemática del mal estado de la carretera que da acceso al núcleo de población”, de tal modo denuncian que “desde el consistorio nos hablan de un supuesto proyecto que tiene el objetivo de asfaltar completamente la carretera, dotado de un presupuesto de quinientos mil euros, sin embargo la realidad es bien distinta, ya que en el marco del PIMI (Plan Insular de Mejoras de Infraestructuras) tan sólo se recoge el rebacheo de unas partes muy concretas de la vía”, así pues desde la asamblea vecinal instan a que se explique a los vecinos ese proyecto en caso de que realmente exista.

Por su parte, desde la asamblea ciudadana subrayan otra serie de problemas que sufre este barrio de San Sebastián, como es el caso de la problemática de salud pública con el agua potable, sobre este asunto los vecinos creen que hay una dejadez absoluta por parte del ayuntamiento. Así, los vecinos explican que “a finales del año pasado la Dirección General de Salud Pública detectó la presencia de bacterias coliformes en el agua potable, situación ante la que el ayuntamiento emitió un bando de urgencia para restringir el consumo de agua”. Sin embargo, desde la agrupación vecinal muestran su descontento ante la gestión de este tema por parte del ayuntamiento, porque tal y como señalan, “nunca nos han informado de ninguna actuación o medida referente a solucionar el problema detectado”.

Además, los residentes en este barrio de San Sebastián se muestran molestos por las acciones llevadas a cabo en el molino de agua de Jesús Morales, ya que creen que son ineficientes e insuficientes, pues tal y como afirman los vecinos “es más de lo mismo, se trata de rehabilitarlo por dentro como se hizo bajo el mandato del anterior alcalde, para volverlo a cerrar a cal y canto, sin ejecutar ninguna actividad productiva en torno al mismo”. 

Asimismo, los vecinos afirman que, “toda la relevancia mediática que se le ha dado a la restauración del molino, no ha sido más que una estrategia de comunicación para encubrir las enormes carencias que tiene nuestro barrio y que siguen sin ser resueltas”, pues sentencian “ han hecho del tema del molino un circo mediático cuando la realidad es, que esta infraestructura continúa abandonada a su suerte”.
Por último, desde el colectivo de vecinos comentan que, “son tantos los desperfectos y las carencias que tiene nuestro pequeño barrio, fruto de la desidia y dejadez por parte de las administraciones, que no tendríamos tiempo material para enumerar todas las problemáticas”, de esta forma insisten en que se ponga solución de una vez a las graves carencias que sufre el barrio de La Laja, de esta manera concluyen, “queremos hechos y no más promesas incumplidas”.