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15:39h. Sábado, 18 de Noviembre de 2017

El Juzgado de Primera Instancia archiva el caso por presunto delito de infradotación del Centro de Salud Mulagua de Hermigua, La Gomera

La denuncia fue interpuesta por la familia de Don José Mendoza, natural de Agulo, quien falleció en las puertas del mencionado Centro a la espera de atención médica.

Ocho años después del óbito de Don José Mendoza, vecino de Agulo, a las puertas del Centro de Salud Mulagua de Hermigua, el Juzgado de Primera Instancia de San Sebastián de la Gomera ha archivado la causa por presunto delito de infradotación del Centro y que, según sus familiares, esto provocó el fatal desenlace.

Sí bien, D. José Mendoza, fallecía en el interior del vehículo familiar que le traslado al Centro mientras esperaba en las puertas cerradas del  lugar, la llegada del facultativo; el Juzgado considera que no hubo delito de infradotación sanitaria.

Su hijo, Óscar Mendoza, quien no ha parado estos años en busca de Justicia, tras conocer la decisión judicial comunicada por su abogada, ha mostrado su profundo malestar en las Redes Sociales en las que, entre otras cosas, afirma que va a recurrir a la Audiencia Provincial de Tenerife porque entiende  que hay responsabilidad del Gobierno de Canarias en el año del deceso de su padre (2009), por el delito mencionado anteriormente.

Afirma que no consigue entender que un juez dictamine en su contra aún a sabiendas de lo sucedido esa fatídica noche en Hermigua. Dice además que, quizás “Su Señoría” aplique una ley hecha por políticos hijos de mala madre que, previendo estos casos, establecen una frontera de tiempo en la actuación médica por debajo de la cual no hay infracción. O, quizás, ese juez no tenga un mínimo de humanidad ni de empatía hacia su  familia y aplique la tan recurrida idea de “mala suerte y mientras no me toque a mí”, tan español y tan repugnante.

Afirma que, tristemente ha llegado a la conclusión, tal y como se temía, que la Justicia en este país es sólo para los ricos y poderosos. 

Abunda en que , cuando ve a tanto político, empresario o sindicalista que pisan brevemente la cárcel y después se van de rositas a disfrutar de lo robado mientras que a su familia se les humilla porque no tenemos dinero ni influencias, siente vergüenza de vivir en este país de mierda. 

Los españoles deben saber que, dice, que si quieren luchar contra poderosos o gobiernos, deben tener dinero para, como se suele decir, “mover todo eso”. De lo contrario, aunque esperaría equivocarse, penarán su tragedia con el único consuelo de familiares y amigos. Da fe de todo ello.-Sentencia.

Señala que, durante estos ocho años ha invertido tiempo, energía y el poco dinero que tiene para intentar que se hiciera Justicia y parece que no lo va a conseguir. 
Afirma que, aunque no tiene muchas esperanzas en el Recurso, seguira luchando mientras pueda, como le prometió a su madre. Ella, junto con su hermana, vieron morir a su padre de una forma cruel y agónica, en las puertas de un Centro de Salud.