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12:19h. lunes, 06 de diciembre de 2021

Yo no soy político (Declaración de un probable suicidio político)

No hago cucamonas para quedar bien y tampoco las voy a hacer para conseguir un voto, no creo que La Gomera necesite elegir más monos de feria que los que ya tiene en plantel.

Hace días tuve un intercambio de opiniones con un señor acerca de la situación en La Gomera y como no le daba la razón, acabó por espetarme: “así no llegarás a nada en la política” La conversación, que no pasaba de ser trivial, lleva dándome vueltas en la cabeza constantemente y me sugiere que la gente que tantas veces pide un cambio, no desea nada más que un cambio de personas y no un cambio sustancial…

Así no llegarás a nada en la política… es decir, si no me das la razón no llegarás a nada en la política. Dame la razón e igual te voto, podría ser un resumen certero. Y la cuestión es que yo no tengo la intención de llegar a ninguna parte, ya que yo ya estoy donde quiero estar. Por suerte (ya que lamentablemente mucha gente no lo puede decir) tengo un empleo que elegí y que no me ha sido impuesto y del que disfruto mucho. Tengo una familia y una vida que me satisface y que no cambiaría ni en un milímetro, no tengo la intención de promocionar políticamente para mejorar mi vida ya que por suerte me va bien. 

Todo esta introducción puede parecer fútil y fuera de lugar, pero no lo es porque ante cualquier alternativa política que se fragüe siempre salen los de siempre diciendo “lo que buscan es el sillón” y yo, la verdad es que ya tengo sillón donde sentarme y no aspiro a otro… es más, yo (y otros como yo) ni siquiera tendríamos que haber estado aquí si los que administran La Gomera no fueran tan golfos (sí, dije golfos porque es lo que son, es impopular y no sigue normas de diplomacia, pero me lo puedo permitir) Si los que gestionan La Gomera, los políticos profesionales, esos que tanto gustan en la isla y que han vivido como millonarios a costa de saquear las arcas públicas, dotarse de privilegios y medrar en un régimen podrido hubieran hecho lo que debían hacer y si la oposición cobarde no estuviera haciendo oídos sordos y mirando para otra parte, los ciudadanos de a pie no tendrían que haber dado un paso adelante. 

Por tanto, como yo no soy político y ya que me muevo en plataformas o asociaciones donde la libertad individual es la ley máxima, me puedo permitir ciertas licencias ya que me debo a mi conciencia y por eso digo… (a partir de aquí vienen las palabras que probablemente me condenarán políticamente y que seguramente un asesor político me recomendaría no hacer nunca, pero me la juego)… no me traicionaré jamás para quedar bien, no voy a darle la razón a nadie que no crea que la tiene para conseguir un voto. No voy a dejar de llamar a las cosas por su nombre para no levantar ampollas… seguiré llamando golfos a los golfos, ladrones a los ladrones y corruptos a los corruptos; y el día que eso no valga, el día que se me pida moderación por algún interés, recogeré mis cosas y me marcharé a casa.

No voy a utilizar cualquier cosa para hacer electoralismo. No me verán en procesiones peleándome por cargar los santos para salir en la foto, ni tampoco en todos los actos religiosos de la isla dándole palmadas a la gente en la espalda. Nunca he escondido que soy católico, en muchas ocasiones bastante discrepante, pero católico. Voy a misa cuando quiero y siempre desde un lugar discreto y a las procesiones… bueno, no se me habrá visto en muchas. No utilizo la fe para hacer política. 
No voy a las fiestas para que me vean y para dejarme las caderas bailando en las plazas empapado en sudor junto a mi señora, para hacer ver que soy una persona feliz. En la última que estuve que fue en la de Epina, a la que fui con mi familia, pasamos un rato agradable conversando con la gente del pueblo y los amigos. Es más… ni siquiera bailo. Soy una persona sobria y en ocasiones, aburrida. Como mi mujer tiene la suerte de trabajar, cuando yo llego de mi empleo me ocupo de la parte que me corresponde en las labores de la casa, estoy con mi familia y el tiempo que me resta, leo o escribo, nada más. No hago cucamonas para quedar bien y tampoco las voy a hacer para conseguir un voto, no creo que La Gomera necesite elegir más monos de feria que los que ya tiene en plantel.

La Gomera ya tiene gente que saluda una vez cada cuatro años, un poco antes de las elecciones; ya tiene vividores de la política; golfos que se dan golpes de pecho en las procesiones; políticos profesionales (de la estafa y el mamoneo); falsos, traicioneros, arrastrados e hipócritas… de todo eso ya la isla está sobrada. A los que queremos otra cosa no se nos puede pedir que hagamos lo mismo y no se nos puede valorar por si hacemos o no hacemos lo mismo que ellos, porque para eso nos quedamos dónde estamos y seguimos igual.

NOTA: dedicado a mi amigo Dailos Dorta Barroso que coincidirá en mucho de lo que yo expreso aquí.