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18:25h. sábado, 30 de mayo de 2020

Miguel Angel Hernández Méndez

Acabar los estudios para empezar a trabajar. Periplo por colegios de Gran Canaria y, desde siempre, largas temporadas en Valle Gran Rey. 

Vislumbrando en aquel entonces y desde el primer momento que el trabajo vecinal y colectivo es el mejor soporte para avanzar; una herramienta más que adecuada para proponer mejoras y reclamar cambios. Remando en las galeras y a la contra, en un Valle Gran Rey de bonanzas, en fase todavía expansiva y con escenarios más bien inmovilistas o conservadores. En un segundo plano, chupando rueda pudiendo ser jefe de filas, y rindiendo ciertas fidelidades aún no siendo escudero.
Hablar, discutir, construir, investigar con Chácaras y Tambores de Guadá para la memoria del tambor.

Romances, recuerdos, fotos y décimas para la memoria de su abuelo José Hernández.

Creo que fue en 2002 en La Palmita cuando recuerdo haberlo visto por primera vez. Se discutía la estrategia del Plan de Conservación del Lagarto Gigante y me invitó, por decirlo de alguna forma, a intervenir menos. Lo consiguió por momentos, pero viendo la cosa con cierta perspectiva su sugerencia ha calado más bien poco.

Chácaras y romances en festivos que alternaba con pupitres y alumnos de lunes a viernes. Director del IES Poeta García Cabrera de Vallehermoso donde, de nuevo desde el esfuerzo y el trabajo en grupo,  encadena una de las etapas más brillantes de este centro escolar que en familia conocemos bien. Elena y yo lo inauguramos allá por 1973 y nuestros hijos han estudiado también allí. 
Primero llegó el reconocimiento de sus compañeros de trabajo y amigos, luego el de la comunidad escolar, algo más tarde el del Consejo Escolar de Canarias premiando la labor docente e investigadora del IES.

Fraguando desarrollo local desde el aula. Exposiciones del Pescante de Vallehermoso o de Pedro García Cabrera que aún cuelgan de las paredes y cuyas minuciosas maquetas rezuman dedicación en grupo, detalle y trabajo. Investigaciones interdisciplinares sobre las cumbres de Chijeré donde los estudiantes asimilaban conocimiento y construían actitudes a partir del trabajo de campo y de la cercanía con el territorio.

Con Jaime Merodio en La Batucada del Poeta y el Taller de Folklore, proponiendo el aprendizaje musical como telón de fondo para arrastrar a un primer plano la integración y el compromiso de los estudiantes con las actividades de su pueblo.

Haciendo desarrollo local desde la Asociación Insular de Desarrollo Rural. Con su presencia y colaboración AIDER encara algunos de sus proyectos de mayor envergadura: la implantación de la Carta Europea de Turismo Sostenible o la preparación de la exitosa candidatura de isla como Reserva de la Biosfera.
Despues acá El Jé!7 me ha posibilitado conversar con él con más frecuencia y pelearnos mejor, esto es entre comidas, bromas y amigos comunes.

Paréntesis para ser alcalde de Valle Gran Rey, un municipio tan bello como complicado. Se abría un pacto prometedor para poder gobernar y dar cumplimiento al irredento afán de cambiar las cosas. Quizá sea muy pronto para valoraciones, y de seguro que no siendo chalanguero a mí me corresponde poco -o nada- hacerlas. En todo caso, y desde la distancia, creo que se cierra ese paréntesis con más voluntad y trabajo que reconocimiento y alegrías. Aún así no creo que debas lamentar mucho tu incapacidad para escribir de izquierda a derecha o de desplazarte a cualquier lado haciendo el pino. 

Aquí el director del IES, el siempre cercano y amigo Andrés González, se nos va. Y Miguel Angel Hernández entiendo que está, para nuestra fortuna, presto al relevo. Nunca se interesó tanto Vallehermoso porque un alcalde de Valle Gran Rey se retirara de la escena política. Bienvenido.