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lunes, 08 de agosto de 2022 19:23h.

Sin novedad en Burgos

Pero, en este caso, las razones eran otras. El empresario de grandes influencias que había detrás de la obra, o al frente de la misma (es igual) sin duda, seguirá intentando, aquí o allá...

Ya pasó todo. El Alcalde se ha dado cuenta de que si el pueblo no quiere el bulevar, y el Ayuntamiento, además, no tiene dinero ¿Por qué razón va a imponer la obra? Lo contrario sí tendría sentido, pues su autoridad ha de estar al servicio del pueblo, nunca al revés.

Pero, en este caso, las razones eran otras. El empresario de grandes influencias que había detrás de la obra, o al frente de la misma (es igual) sin duda, seguirá intentando, aquí o allá, construir unos aparcamientos, u otras obras, que le rindan pingües beneficios, para lo cual necesitará, según el caso, un apoyo político si el asunto no goza de un mínimo barniz de moral o ética, o si es necesario, o no para el pueblo; el ciudadano no importa en estos asuntos.

El alcalde, si no dimite tras la evidencia de su actitud contra el pueblo, volverá, posiblemente, a ser tentado en otra ocasión para una operación que podría socavar los intereses del mismo; ancha es Castilla. Al final, estas cosas se suelen conocer por todos, pero cuando el daño ya está hecho. Y así vamos, poco a poco, destruyendo, no sólo la identidad de nuestros pueblos, sino al pueblo mismo. Aprovecho para criticar la acción de los violentos; nada justifica esas formas.

Yo me atrevería a sugerir para casos similares en el futuro, y para cualquier lugar de nuestra geografía hispana, que la población, de forma pacífica, salga a la calle llevando pancartas con un único lema, para que quede claro y no haya confusión: “PODEROSO CABALLERO ES DON DINERO. CORRUPCIÓN, NO”.  Y punto.-