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16:02h. Martes, 19 de noviembre de 2019

Hay gente a la que no le ha gustado que hayamos marcado esa diferencia. Porque en Canarias hay un ombliguismo político, con sede en Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, que se considera el centro de gravedad alrededor de lo que todo debe girar con servidumbre.

Como alguno de ustedes sabrá, Agrupación Socialista Gomera nació en esa isla con la vocación de defender y luchar por los canarios que padecen la doble insularidad, las familias que tienen mayores necesidades y se enfrentan a mayores dificultades para sobrevivir.

Llegamos llegado al Parlamento de Canarias y a lo largo de cuatro años trabajamos con lealtad por La Gomera y por Canarias. Pero muy especialmente, hemos luchado para que se resolvieran los problemas reales de las personas más vulnerables. Porque la política hoy, desgraciadamente, se agota y se consume en el postureo, en la discusión inútil y en la falta de entendimiento entre unos y otros.

En esta legislatura hemos logrado cosas importantes, especialmente para las islas no capitalinas. Se ha aprobado una Ley de Islas Verdes que permitirá el desarrollo turístico de La Palma, La Gomera y El Hierro, a las que se aplicarán distintas exigencias que a las otras cuatro islas.- De igual forma que no se le puede poner la misma ropa a dos personas que tienen tallas distintas, no se puede hacer una ley turística con las mismas exigencias para quien tiene un negocio floreciente ya en marcha y para quien ni siquiera ha empezado a tenerlo.

Hay gente a la que no le ha gustado que hayamos marcado esa diferencia. Porque en Canarias hay un ombliguismo político, con sede en Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, que se considera el centro de gravedad alrededor de lo que todo debe girar con servidumbre. Los líderes políticos de los grandes partidos han querido situar a ASG en alianza con unos y con otros. Desde la izquierda nos acusan de que estamos con Coalición y el PP porque hemos votado conjuntamente cosas que beneficiaban a nuestra tierra. Y desde la derecha nos miran con sospecha porque somos, a mucha honra, socialistas.

No estamos ni con unos ni con otros. Estamos con ustedes. Estamos con la gente. Conseguir el poder parece que es el único objetivo de unos y de otros. Y con esa locura a cuestas pactan, rompen los pactos, vuelven a pactar, se insultan, luego dicen que se tienden la mano, luego se vuelven a insultar...

Debe ser porque nosotros venimos de una isla donde la gente se sigue mirando a los ojos y donde darse la mano es un contrato. Así somos los canarios y así debemos seguir siendo sin permitir que nos cambien. Pero estamos acostumbrados a ir de frente, a decir la verdad y a no escondernos: si creemos que algo es bueno para la gente lo apoyamos, venga de donde venga. 

En las próximas elecciones canarias, La Gomera seguirá teniendo una fuerza independiente y socialista al servicio de la isla. Nuestro joven partido penas ha empezado un largo camino. Creemos que hay que volver a poner a la gente al mando de la política en Canarias. Hay que construir esto de abajo hacia arriba. Desde los barrios a la región. Con gente normal y sencilla, con jóvenes preparados y con talento. Con hombres y mujeres que vengan desde la vida profesional para comprometerse, aunque solo sea por unos años, con un nuevo proyecto que ponga a la gente primero; que ponga a la gente por delante de las ideologías, las discusiones estériles y las rivalidades políticas del juego del poder. Y en ese camino nos acompañarán nuevas fuerzas, como Agrupación Socialista Tenerife (ASTF), que preside Sonia del Carmen Fernández, que persiguen los mismos ideales de justicia social y de servicio en favor de los más vulnerables.

Nosotros estamos para que se hagan los puertos que están pendientes, para que se mejoren los transportes públicos, para que se atienda a los dependientes que están en lista de espera, para que todos los canarios vivan con los mismos derechos y los mismos servicios. Estamos para trabajar por todo eso. Sin hacer demagogia, porque sabemos que a veces no es posible ir a la velocidad que queremos, pero sin dejar que nos tomen el pelo. Sin prisa y sin pausa, como se decía en la transición. 

Existimos porque es necesario. Porque creemos que se está haciendo una mala política. Los partidos se pasan la vida hablando de ellos mismos, de sus peleas por las candidaturas, de sus líderes y  sus primarias, y hablan muy poco de la gente. Las puertas de los despachos están cerradas y desde los coches oficiales no se puede ver nada. Hay que estar en la calle, acera a acera, puerta a puerta, enterándose de lo que de verdad preocupa a las personas, una a una. Hay que escuchar con humildad y trabajar con seriedad y pensar que cada persona, que cada familia, es importante. Y que con arreglar un solo problema de una persona ya hemos dado el primer paso para hacer de nuestra tierra un lugar mejor para vivir. 

Porque la sociedad no es más que la suma de muchísima gente que se cuenta de una en una, de problema en problema, de esperanza en esperanza. A veces tenemos que legislar para todos. Pero conviene que nos molestemos en estar cerca de nuestra gente. Y por eso, los partidos tienen que exigir a sus dirigentes y cargos que se pateen las ciudades y pueblos de estas islas para saber de qué hablan cuando hablan de su tierra. Y no una vez cada cuatro años, que es cuando vienen de visita sin que se les caiga la cara de vergüenza. 

Nosotros traemos ese espíritu y esa voluntad de servir y de trabajar por nuestro pueblo. Somos gente corriente que está al lado de la gente. Y que está dispuesta a dar la cara por ella y a partírsela, si hiciera falta. Lo hemos hecho en La Gomera y por La Gomera. Y por Canarias. Desde abajo hacia arriba y al lado de los que más lo necesitan.