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19:05h. Lunes, 16 de Julio de 2018

Son  unas cuentas con las que nuestras Islas saldrán ganando más de cuatrocientos y pico millones con respecto al pasado año. Es obvio que, dependiendo de si finalmente se aprueban o no el Archipiélago tiene mucho que ganar o mucho que perder. 

El proyecto de Presupuestos Generales del Estado, que ha comenzado esta semana su trámite parlamentario, mejora considerablemente con respecto al anterior. Esto es objetivamente así. Son  unas cuentas con las que nuestras Islas saldrán ganando más de cuatrocientos y pico millones con respecto al pasado año. Es obvio que, dependiendo de si finalmente se aprueban o no el Archipiélago tiene mucho que ganar o mucho que perder. 

Siendo así, parece razonable que, como proponemos desde Agrupación Socialista Gomera, el voto de los parlamentarios de las Islas en el Congreso de los Diputados y en el Senado coloque el interés general de sus conciudadanos por encima de las urgencias o necesidades de cada partido. Dicho de otra manera, en lo que a la votación de los PGE se refiere, nuestros parlamentarios deberían dejar a un lado las siglas y `votar en canario´. Votar por Canarias. 

A muchos, y también a ASG, nos gustarían unos presupuestos con un mayor compromiso social. A muchos, y desde luego a ASG, nos parece que también estos presupuestos se pueden mejorar mucho dedicando más recursos a los que menos tienen o a quienes peor están pasándolo. Habríamos preferido unas cuentas en las que pesaran más las políticas para las personas, especialmente para las familias que siguen sin percibir la recuperación que indican las grandes cifras de la economía. Y una subida más significativa, más que el tres por ciento, de pensiones con las que no se puede subsistir. Echamos en falta también un mayor impulso al déficit que limita las políticas sociales, singularmente en una comunidad como la nuestra que arrastra una insuficiencia financiera en sanidad o servicios sociales, que sigue sin corregirse. 

Todo lo anterior es cierto. Pero siendo socialmente mejorables, es de justicia admitir que los Presupuestos Generales que el Estado pretende aprobar antes de verano son unos presupuestos positivos para las Islas. Sin duda, muchísimo mejores de los que hemos padecido en los peores años de la crisis económica (cuando más los necesitábamos, por cierto). Se trata de unas cuentas que se acercan a la justicia social y territorial que ASG exige en todas y cada una de sus iniciativas parlamentarias o en todas y cada una de sus acciones en aquellas instituciones donde ejercemos responsabilidades públicas. 

Hay quienes ponen el foco únicamente en las debilidades del Presupuesto. Las críticas son tan razonables como insuficientes cuando lo que está sobre la mesa es la posibilidad de que el empleo, las infraestructuras o los servicios sean impulsados por las inversiones previstas en nuestro Archipiélago. Todo lo que se diga contra los PGE, sea o no cierto, nada tiene que ver con un hecho aplastante: son buenos para los canarios.

Pero también es un hecho que las cuentas públicas están en el aire por muchas razones.  Entre otras por la situación de tensión política y social que se está viviendo en Cataluña. No deja de ser triste e injusto que la situación de una región pueda provocar que un país entero -con especial incidencia en nuestra comunidad- se quede sin presupuestos. 

Desde las Islas no estamos en condiciones de pedir al Partido Nacionalista Vasco que no condicione su apoyo exigiendo que el Gobierno desactive el artículo 155 en Cataluña. Sin embargo, sí podemos invitar a todos los parlamentarios canarios en las Cortes -a todos sin distinción de siglas- a que pongan de su parte para que Canarias no pierda el tren de estos presupuestos. 

Quienes se sientan en los escaños del Congreso de los Diputados o del Senado tienen un compromiso con el conjunto del país, una responsabilidad que deben atender y que no debe discutirse. Ahora bien, no es menos cierto que también tienen un compromiso con las Islas que representan y que en esa dirección no pueden desentenderse de esa responsabilidad con su Archipiélago.

Junto al paso adelante que supone para nuestra comunidad la desvinculación del REF de la financiación autonómica, con estos PGE las Islas ven mejorada su posición respecto a las inversiones estatales con la previsión de doscientos millones anuales para la mejora de nuestras carreteras -a los que habrá que añadir los 108 millones que recibiremos con la ejecución de las sentencias del Tribunal Supremo-, con más de 42 millones en infraestructuras educativas, 40 millones en obras hidráulicas, 15 millones en infraestructuras turísticas o cantidades casi siempre significativas en ayudas al transporte o a la movilidad. Son, entre otros, argumentos de peso para animar a los parlamentarios de las Islas a que `voten canario´. Canarias no puede perder el tren de estos PGE. Todos debemos ayudar a que salgan adelante.