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17:50h. Sábado, 18 de enero de 2020

Esta columna de opinión nace con el firme propósito de acercar las ideas liberales a  los lectores de Gomera Actualidad, agradeciendo de antemano a su director José Andrés Medina, las oportunidad que me da disponer de un medio virtual escrito, para acercar a mis paisanos gomeros al pensamiento y la acción liberal en el mundo en general y en las islas y en España en particular. 

 

En el campo de la batalla ideológica, el liberalismo está perdiendo la batalla frente al socialismo  y ello, porque el marxismo, pese a lo que algunos puedan creer no desapareció con la caída del muro de Berlín, del que en este año que acaba, se han cumplido treinta años. No, el marxismo está más vivo que nunca y amenazando nuestra libertad, está vivo en China en forma de un capitalismo de estado, que coarta y reprime con dureza la libertad de los trabajadores y de los ciudadanos chinos, y de otras partes del mundo. Sigue vivo en forma de Chavismo en Venezuela donde está tutelado por el Castrismo, y también en Nicaragua con el dictador Ortega.

Está vivo en Vietnam y en Laos, y lo que es peor está vivo en España, con un Unidas Podemos a punto de formar gobierno con los socialistas y ante este estado de cosas, ¿cual es la alternativa real a estos regímenes donde todos los días se cometen flagrantes violaciones de los Derechos Humanos? La respuesta es el liberalismo.

Pero el liberalismo no tiene tan buena prensa como la tiene el llamado socialismo real, es decir el comunismo, pasados los tiempos del telón de acero y del muro de Berlín, donde los crímenes y la expoliación de la propiedad privada se silenciaban sistemáticamente, hoy en día vemos que incluso el socialismo,, primo hermano del comunismo, tiene una prensa que enmascara sus fracasos, disculpa sus robos, y blanquea  sus ataques a la propiedad privada y a la libertad, que para un liberal van indisolublemente unidas. Y esto no es una mera teoría, sino una contrastada realidad.

El hombre es libre cuando puede adquirir por medios lícitos y legales la propiedad, cuando puede disponer de ella, y cuando puede transmitirla mediante la libertad de contratación, pero si esa propiedad se restringe, se coarta, se recorta o se prohíbe entonces no puede ser libre. Desde esta “ereta de Libertad” trataremos de acercar el liberalismo a quienes no le conocen por falta de altavoces mediáticos. ¿Qué es el liberalismo y donde nace?. La respuesta a la segunda parte de la pregunta es la materia de la que trata este artículo, y que trataremos de explicar sin entrar mucho en profundidad..

El liberalismo nace en España. La respuesta sorprenderá a muchos que durante el bachiller estudiamos y creímos que fue en Escocia y con Adam Smith, cuando escribió “La riqueza de las naciones, pues no señores nació en España y de la mano de la Escuela de Salamanca y mucho antes de que Smith escribiese su famoso tratado de economía. Y esto sucedió porque, por un lado, nosotros los españoles nunca hemos sabido proteger y cuidar lo nuestro y porque los anglosajones han sabido vender, hacer mejor propaganda y marketing que nosotros, pero la realidad histórica es la que es y en España nació el pensamiento liberal.

En el firmamento de los maestros olvidados de la Escuela de Economía Española aparece como fundador el reconocido padre del,Derecho Internacional Francisco de Vitoria, dominico. Fraile de esta orden de predicadores,escritor, y Catedrático de la que es la tercera universidad mas antigua del mundo, destacó por sus ideas y contribuciones al derecho internacional y la economía moral basados en el pensamiento humanista del realismo aristotélico-tomista.

Fíjese el desocupado lector que he escrito las palabras humanista y economía moral. Alguno podrá pensar ¿qué tiene que ver la ciencia económica con la moral, pues mucho, porque la buena economía, el buen comercio, la buena contratación debe estar siempre impregnada de reglas éticas, de reglas justas, de equilibrio en la contra-prestación, y también que los Derechos Humanos como hoy los conocemos fueron tratados por Francisco de Vitoria, ya que habiendo nacido en 1493,(algunos lo sitúan en 1496), y viviendo hasta el año de 1456, conoció desde el mundo académico el descubrimiento del nuevo mundo y la cuestión indígena, aportando a la causa indígena un tratamiento humanista y cristiano,que a su vez influyó en los Reyes Católicos y los monarcas que le siguieron en orden a prohibir la esclavitud y el comercio de esclavos.

Ese fue, ni mas ni menos, que el gran fundador de una escuela de derecho y economía, que tuvo continuación en sus discípulos y colaboradores  como Fray Bartolomé de las Casas, quien en vida fuese nombrado Comendador general de los Derechos de los Indígenas, y una vez iniciada la escuela en las que se podrían destacar mas nombres como Martín de Azpilcueta, Diego de Covarrubias, Tomás de Mercado, llegamos a una segunda hornada de religiosos estudiosos que tuvo su continuación en otras universidades como la de Alcalá de Henares, y una segunda generación de jesuitas, que a la causa de la economía liberal dieron sus mas brillantes páginas y entre ellos destacamos al jesuita Juan de Mariana. Esté último también olvidado durante siglos fue descubierto mucho mas recientemente por la llamada Escuela de Viena, y de hecho, el maestro Friedrich Von Hayek, quiso homenajear a los verdaderos padres del liberalismo en una de sus ultimas apariciones en foros académicos proponiendo a la Fundación Mises, (aclaro que Mises fué  maestro de Hayek), celebrarlo en Salamanca.

“Hayek había sugerido que el acto cumbre de la reunión de Madrid tuviera lugar en el Aula Magna salmantina para rendir allí homenaje los precursores del pensamiento liberal, en sus dos vertientes, la política y la económica. Lo que se dijo allí aquella mañana de otoño de 1979 fue sorprendente para muchos de los economistas venidos de todas partes del mundo.

Que las raíces del liberalismo hubieran brotado en España, en el Siglo XVI, rompía toda clase de esquemas mentales y ponía en danza toda clase de prejuicios. La España del Siglo de Oro seguía siendo para muchos una nación guerrera, mercantilista e intolerante. De ahí que resultara difícil creer que, en aquel ambiente, hubiera surgido un grupo de intelectuales capaz de concebir dos instituciones que como la libertad política y la economía de mercado, son los pilares de la civilización moderna” (extracto de la conferencia de Francisco Pérez de Antón expuesta en la Universidad Francisco Marroquín el seís de mayo de 1992).Este acercamiento no ha sido sino un aperitivo, que sirva de comienzo a aquellos a quienes interese saber mas sobre liberalismo y economía de mercado, y que pueden dirigirse a mi en demanda de mas información que estaré encantado de proporcionarle, por los medios oportunos que podamos convenir. 

Disfruten de la lectura, nunca se arrepentirán de poder satisfacer su curiosidad.