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12:55h. Martes, 20 de agosto de 2019

Se lo que hiciste el último Decenio (Por José Ana Labajos)

Como ya somos mayores… pues eso. En aquella época tres casos judiciales sacudieron Tenerife:

Las Teresitas, con posibles delitos, aunque no son todos los que están ni están todos los que son. El mamotreto, donde los de siempre convirtieron posibles fallos administrativos en supuestos delitos y finalmente la derivación del caso Fórum que tan bien conozco personalmente y  
en el que la noticia criminis busca su autor.

 

Los tres casos son totalmente diferentes, sin embargo tienen elementos comunes, más allá de los protagonistas. En efecto en las tres situaciones se acusa, en relación a la actividad constructiva. En los tres casos, con pecado o si él, la maquinaria del Estado es imparable fabricando tres causas generales.

 

Da que pensar… posiblemente la construcción es la prostituta desde hace tiempo, al menos, en lo que se refiere a sus derechos institucionales. Estamos dolorosamente hartos de que en las telenovelas el empresario de la construcción aparezca siempre rodeado de mafia y drogas.

Todo lo cual nos llevó a reflexionar hace unos días, con otros viejos rockeros, sobre la necesidad de que la empresa media de promoción-construcción, posea una herramienta institucional de defensa jurídica, de la que hoy carece.

 

Las asociaciones empresariales no están diseñadas para plantar cara a los abusos que las corporaciones, tanto civiles como judiciales cometen con un sector fundamental para la economía. Bastante hacen con trabajar en el impulso productivo del sector y en la información a sus asociados. La realidad es patente, en más de treinta años no he visto que un solo abuso de este tipo sea defendido por las mismas. Y no por falta de interés.

 

La Fundación Canaria de la Construcción (Funcac) de carácter regional, se constituyó en los años noventa y pertenece a la Organización Nacional de Fundaciones y estamos pensando en constituir un dispositivo jurídico-institucional que complemente las defensas individuales de empresas y empresarios que están siendo masacrados impunemente al verse condenados a tener que luchar en solitario.

 

Tal vez, los viejos rockeros, modestamente, podamos aún ilusionarnos con una nueva frontera.

 

 

José Ana Pérez Labajos, presidente de la Fundación Canaria de la Construcción (FUNCAC).