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03:21h. martes, 09 de marzo de 2021
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Ellos para nada siguen el ejemplo de Jesús, es más, este debe de estar alucinando con lo que hacen sus pastores descarriados.

En mi cita quincenal con los lectores de Gomera Actualidad hoy voy a escribir sobre el amor.
Estando en puertas San Valentín veo, no sé si debido a la pandemia, o siempre ha existido y ahora sale a flote…Que ”El amor brilla por su ausencia”.

Hay muchas clases de amor, el amor filial (padres, hermanos, abuelos etc.)
También el amor de amigos, el amor a los animales, el amor a la vida, el amor al prójimo…
Y este último que menciono es uno de los que más brilla por su ausencia y el que más me repatea; recuerdo de niña cuando íbamos a misa siempre nos decían amar al prójimo como a ti mismo.

Viendo como el clero se salta todo a la torera, sin pararse a pensar que lo que predican para nada se ajusta a la realidad ya que han sido los primeros en saltarse los turnos de las vacunas, cómo pretenden que tengamos fe? Ellos que tanto hablan de la otra vida donde todo es paz, no hay dolor y todo es maravilloso…

Que aclaren porque temen que ese momento de suma felicidad les llegue antes de lo que ellos tienen previsto (en caso que las previsiones se ajustaran a sus deseos) cosa imposible porque hoy estamos aquí y en un segundo pasas ¿a mejor vida? Lo pongo en interrogación porque a tenor de lo que veo, leo y escucho ya dudo que esa vida sea mejor que la que tenemos.

Ellos para nada siguen el ejemplo de Jesús, es más, este debe de estar alucinando con lo que hacen sus pastores descarriados.

Habiendo personas vulnerables con patologías diversas que todavía no han recibido la vacuna y son personas de máximo riesgo, tienen los santos bemoles de ir algunos descaradamente y otros camuflados a ponerse la vacuna; no vaya a ser que les pille el bicho… ¿En qué quedamos, no creen en la ciencia o solamente tiran de ella para sus intereses? 

La verdad que respetando todas las creencias… ¿No es como para dar que pensar?
Si el catecismo y estos señores dicen amaras al prójimo como a ti mismo; una de dos, o lo decís  de boquilla o soy muy egoístas,  tanto amor a vosotros mismos atufa, dedicaros a predicar con el ejemplo y si no a otra cosa mariposa. 

Tanto a ellos como a quienes se han saltado los protocolos vacunándose cuando no les toca y beneficiando a sus familias y amigos, deberían de ser castigados, quedar sin la segunda dosis y ser los últimos en recibirla. 
Quienes han permitido que esto suceda son cómplices; a ver si de una buena vez os acordáis de las personas adultas con distintas capacidades que acuden a Centros de Ayuda por la Integración  y todavía no han recibido la vacuna, y los que están en casa cuidados por sus padres (mayores y algunos también con patologías) son o deberían de entrar en el rango del grupo sociosanitario  porque son cuidadores, "no profesionales reconocidos", pero que desempeñan su labor no un par de horas, si no las veinticuatro del día y en muchos casos haciendo guardia por la noche; ¿acaso no somos considerados cuidadores de riesgo?  

¿Acaso nos estamos todos en el grupo de riesgo? Por favor, estas personas vulnerables viven toda esta pandemia y lo que conlleva multiplicada por dos, toda su vida es un cumulo de obstáculos, zancadillas y aislamiento social. Ya va siendo hora que dejen de ser los últimos de la fila para todos.
A los señores arriba mencionados les hago estas preguntas:
¿Las personas con distintas capacidades son hijos de un Dios menor? 
¿Tienen derecho a nacer pero no lo tienen a llevar una vida digna  respetando sus derechos como cualquier ciudadano?

Hagan gala de eso de lo que tanto presumen… ¡Caridad cristiana!