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01:57h. Miércoles, 16 de octubre de 2019
Muchos y muchas dejan mucho que desear, para estar con estas personas hay que tener vocación, paciencia y amabilidad, no hace falta hacer un máster, con tratar a esas personas como nos gusta ser tratados es suficiente.

En mi cita quincenal con los lectores de Gomera Actualidad hoy quiero tocar un tema que parece pasar desapercibido para la  mayoría de la sociedad pero que para las madres y padres de personas con distintas capacidades es algo que nos preocupa mucho, porque parece ser que no es prioritario para la clase política que al final es quien tiene que velar por el bienestar de estas personas.

Se abren muchas residencias para mayores y me parece bien que se den recursos para ello, todos si no nos morimos antes pasaremos a ser inquilinos de ellas, salvo que tengan la suerte que se queden en sus casas cuidados por sus hijos (tampoco hacen nada extraordinario, tan solo devolver los cuidaos y desvelos que sus padres tuvieron para con  ellos).

Comparando a los mayores con las personas con distintas capacidades, siempre los mayores salen ganando,

Cuando el Imserso planifica vacaciones, los mejores turnos y el mejor tiempo siempre es para ellos. 
Nuestros hijos siempre quedan relegados a las sobras, si los mayores se van en septiembre, los nuestros van en octubre o noviembre. Esto no es justo, los mayores se valen mucho mejor y aunque están en su derecho se debe rotar para que no siempre sean los favorecidos.

También es primordial que todas las personas puedan disfrutar de las vacaciones o respiros de fin de semana  (todos sin excepción, ellos lo necesitan y sus padres también) 
Y si son muchos para ir de una vez es necesario que vayan rotando y no se beneficien siempre los mismos.

Hay familias donde tienen dos o más personas con distintas capacidades y es de justicia que esas personas tengan preferencia ya que las circunstancias son especiales, los demás que entren en rotación para quien desee ir pueda hacerlo pero respetando que si ya ha disfrutado de esa actividad espere al próximo turno. 
 También me gustaría que al igual que todo son facilidades para los mayores, nuestros hijos el día de mañana se lo pusieran así de fácil y pasaran el resto de su vida con dignidad.

No es lo mismo estar en una residencia como una maleta en consigna que estar con todos los cuidados y necesidades cubiertas. 

Sería formidable y necesario que hubiera residencias bien equipadas en todos los aspectos y que tengan estos servicios:
Servicio Médico
Servicio de enfermería
Servicio de Fisioterapeuta
Gimnasio
Talleres de manualidades
Servicio de peluquería, manicura y pedicura
Odontólogo
Oftalmólogo

Parece tal vez muy excesivo pero es lo normal para todas las personas. La salud y la buena imagen son muy necesarios para todos y para estas personas que en algunos casos no saben decir lo que sienten, lo que les gusta o si les duele algo no lo saben explicar, mucho más.

Los que pueden decir lo que sienten lo tienen más fácil (en caso de que les escuchen) las personas no verbales lo tienen mucho más complicado y eso es un temor añadido para un futuro, porque se puede crear un circulo de frustración, angustia, rabia por parte de la persona que lo sufre y quien recibe todo esa angustia es quien está a su cuidado, la mayoría de los casos lo resuelven con contenciones mecánicas o químicas y por desgracia con malos tratos e insultos.

Por eso es muy necesario que estas residencias o centros estén vigilados por cámaras y que estas estén controladas desde el exterior por personas ajenas a dichos centros o residencias. Igual que hay cámaras en las calles, en los centros comerciales etc. las debe de haber también en lugares donde hay personas vulnerables y por lo tanto las más expuestas a malos tratos. Si hay grabaciones no pueden decir…Aquí no fue, se habrá hecho daño él o ella misma. 

Por lo tanto las cámaras de vigilancia y el poder acudir a dichos centros sin pedir hora, es la mejor manera de que todos estemos más tranquilos, quien no tiene nada que esconder, ni teme a las cámaras ni a que lleguen a visitar a los usuarios sin pedir cita, si están en un “hogar” digo yo que se puede llegar sin avisar
Sin olvidar a los profesionales que están con ellos…Muchos y muchas dejan mucho que desear, para estar con estas personas hay que tener vocación, paciencia y amabilidad, no hace falta hacer un máster, con tratar a esas personas como nos gusta ser tratados es suficiente.

La vocación es fundamental, una persona que le gusta su trabajo lo va hacer muy bien, no como las que están para que pasen las horas y cobrar a fin de mes.
La paciencia es una de las mayores virtudes que deben de tener, sabiendo que cada persona necesita su tiempo, su espacio y su ritmo, no hay porque quitar la comida o el café a los usuarios que se lo toman con más calma, ni castigarles sin tomar un refresco, etc. porque hayan hecho algo que a sus cuidadores no les parece bien. 

Hay que tener en cuenta que estáis tratando con personas no con marionetas a las que manejáis al antojo de cada cual. El mayor error que vengo observando desde hace mucho tiempo es que se les trata y se les habla como niños pequeños, quitándoles su derecho a decidir cómo, cuándo y dónde; esto me saca de mis casillas, como también ver que muchos de los que están al cargo de estas personas no tienen ni pajolera idea de cómo tratarles, algunos (que no todos) pueden saber la teoría pero la práctica….Me río yo, cualquier madre o padre estamos más preparados y cualificados que muchos de ellos.

Siempre digo que la mejor opción para las personas con distintas capacidades es quedarse en su casa y en su entorno con personas que velen por su bienestar, es un derecho que tienen pero que no se cumple.
Pero tanto en casa como en residencias deben de tener sus necesidades cubiertas, es lo menos que se les puede ofrecer después de haber vivido una vida llena de limitaciones puestas por la sociedad insolidaria la que se piensa que a ellos nunca les va a tocar…Hasta que toca…