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13:41h. martes, 19 de enero de 2021
Friedrich Nietzsche tenía razón cuando decía que no hay nada más hipócrita que la eliminación de la hipocresía.

En mi cita quincenal con los lectores de Gomera Actualidad hoy voy a escribir sobre la Navidad.
Desde hace muchos años ya no me hacen gracia, es todo un paripé, consumismo y mucha hipocresía.
Tomo prestadas las palabras del Filósofo Friedrich porque hace un retrato exacto de lo que pienso de estas fiestas navideñas.

Friedrich Nietzsche tenía razón cuando decía que no hay nada más hipócrita que la eliminación de la hipocresía. Esto es exactamente lo que hacemos en estos tiempos. Fingimos ser lo que no somos para quedar bien ante gente que ni siquiera nos importa y, lo que es peor, para engañarnos a nosotros mismos.

Lo único que queremos es aparentar sin que se note que estamos fingiendo. Esta obligación de que todo sea perfecto no es algo natural, sino que viene impuesta desde el sistema capitalista que nos fuerza a ser felices a cambio de objetos materiales a los que llamamos regalos. De la misma manera que la palabra verano para muchos implica vacaciones, la Navidad implica "consumismo”.

Dicen que la Navidad es mágica, puede que tengan razón, todos por estas fechas nos volvemos solidarios, damos comida, ropa, juguetes para quien lo está pasando mal, pero en el fondo es un lavado de imagen, para sentirnos bien con nosotros mismos, cierto es que muchas personas son solidarias todo el año o siempre que pueden según sus posibilidades, pero por desgracia predomina más la caridad cristiana cara a la galería y si puede ser de forma pública mucho mejor por aquello de…Fíjate  que buena persona es, ayuda a los más necesitados y no se le caen los anillos, merece un monumento o un reconocimiento público por ser tan caritativo.

A mi modo de ver lo importante es que tu mano izquierda no sepa lo que das con la derecha o viceversa. Quien recibe ayuda puede que se sienta humillado si se hace notoriamente, bastante mal lo está pasando para que encima se haga público.

Esto no deja de ser caridad y una manera de hacer saber quién está de pie y quien está de rodillas.
Mi idea es la del gran pensador chino Confucio “Dale un pescado a un hombre y comerá un día, enséñale a pescar y comerá siempre”

Pero llevar esto a la práctica como ciudadanos no es misión nuestra, es misión de los gobernantes, ellos tiene el deber de escuchar al pueblo y traducir sus necesidades en gestión del Gobierno.
Retomando el hilo, este año con el Covid-19 más que nunca sale a relucir lo peor de cada uno, se ve el egoísmo, la falta de empatía y la falta de valores en general.

Otros años la gente se quejaba porque tenían que ir a cenar con sus familiares y según decían lo hacían por compromiso. Este año de repente les entran unas ganas y un amor por esos familiares (que muchos detestan) y se arma el belén porque les dicen que por salud mejor cada uno en su casa.

Hipocresía elevada a la máxima potencia, ni les importa que a causa de esas celebraciones se puede liar muy gorda, ni les importa que con sus acciones pueden arrastrar a los demás a una enfermedad, en el mejor de los casos grave y en el peor mortal.
Voy a dejar que mentalmente vislumbréis un árbol de Navidad, pero no el típico de lucecitas, adornos, lazos etc.

El que yo tengo en mente en lugar de los adornos típicos tiene esto:

Mayores dependientes maltratados y muchos muriendo solos sin una mano que les consuele.
Niños y personas adultas con distintas capacidades olvidados y dejados a su suerte cuando sus padres falten o no los puedan atender.
Niños/as maltratadas y abusadas robándoles su infancia e inocencia.
Asesinatos machistas, el terrorismo casero que deja un reguero de mujeres asesinadas y al que nadie pone remedio.
Trata de mujeres violadas por sus clientes prostituidores, si no hubiera demanda se acababa la oferta.
Maltrato, tortura y muerte de animales indefensos a manos y con la complicidad de sádicos sedientos de sangre.

Refugiados que huyen de su país a causa de guerras y el mar suele ser su tumba para vergüenza de los que miran para otro lado y no hacen nada porque no son sus hijos o sus padres.
Desahucios de familias con niños sin ningún miramiento.

Este es mi árbol, como podéis ver nada que celebrar
Tan solo recordar que Jesucristo nació en Oriente Medio (Palestina) fue también un refugiado obligado a escapar de las manos de Herodes… Ojo al dato para los que ponen el grito en el cielo y echan pestes contra los refugiados.

Nació en un pesebre y predicaba con el ejemplo.
Sus frases:
“Dar de comer al hambriento, de beber al sediento y posada al peregrino”
“Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”

Sus enseñanzas para nada las siguen los que dicen seguir su ejemplo.
La iglesia hace voto de pobreza, pero  posee mucha riqueza.
Hace voto de castidad y hay numerosos y vergonzosos casos de pederastia.
La iglesia es la casa de todos, pero sus puertas están cerradas (salvo excepciones) para los sin techo y refugiados.

En fin, todo son contradicciones, uno es predicar y otro dar trigo.
Respetando las ideas de cada uno, aquí dejo mi manera de ver la Navidad, parece el título de una película. “La mayor Hipocresía jamás contada”