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19:55h. Viernes, 20 de septiembre de 2019
También sirve para las personas mayores que, tanto estando en su casa como en una residencia, casi siempre se les trata como si fueran niños.

En mi cita quincenal con los lectores de GomeraActualidad, me he tomado la libertad de ponerme en la piel de las personas con distintas capacidades, pensando en lo que a ellos les gustaría.

También sirve para las personas mayores que tanto estando en su casa como en una residencia, casi siempre se les trata como si fueran niños, he visto muchas veces que se les habla como si no entendieran las cosas y usando una condescendencia que para nada me gusta. El ser mayor no quiere decir que no tengan derecho a vivir con dignidad, a tener su criterio y su intimidad.

No me tratéis como a un niño, porque ya no lo soy. Echad la vista atrás y recordar vuestra juventud
No me digáis muchas cosas a la vez, tardo un poco en procesar lo que me decís. No todos tenemos las mismas capacidades
No estés pendiente de cada gesto o movimiento que hago, me pongo nervioso. Seguro que si os lo hacen a vosotros os pasaría igual
No me digáis que cosas puedo coleccionar y que no, cada uno tiene sus gustos. Vosotros también tenéis los vuestros 
No me apuréis cuando como o bebo, tengo mi ritmo
Escuchadme como un adulto que soy y no me despachéis con una chorrada como si fuera pequeño.
No me digas si tengo que estar de pie, sentado o acostado, yo decido. Seguro que si a vosotros os lo dijeran les ibais a contestar lo mismo que yo pienso y no me atrevo a decir
No elijáis mi ropa ni mis cosas por mí, dejadme equivocarme aunque no vaya conjuntado, poco a poco iré aprendiendo, solo necesito tiempo.

Yo puedo hacer muchas cosas, solo necesito la libertad para hacerlas y que nadie este fiscalizando mis actos y movimientos. Seguro que a vosotros también os pasaba lo mismo en vuestra juventud.
Ayudarme solo si os lo pido, no me gusta que me tratéis como si no pudiera hacer nada por mí mismo. Si no lo hacéis me estáis perjudicando aunque creáis que me estáis ayudando, soy capaz de mucho más de lo que pensáis. Solo os pido que confiéis en mí.

Vosotros sois mis padres, no uno colega, los amigos los elijo yo. Seguro que vuestros padres eran padres…no amigos.

Yo también me enfado y me frustro como todo el mundo, cuando eso sucede hablar conmigo o dejarme tranquilo. Pensar que vuestros enfados y frustraciones los manifestáis como os place, dejarme a mi ese derecho.
Tener en cuenta mis gustos y opiniones, yo también tengo criterio y no me gusta que piensen por mí.

No tratéis de quitarme mis tics o mis movimientos estereotipados, para vosotros es una manía, para mí es una válvula de escape y me tranquilizan, no olvidéis que tengo distintas capacidades y eso conlleva unas características especiales, y tener en cuenta que cuanto más me lo queráis quitar más me frustro y es peor.

Seguro que si estoy relajado y tranquilo poco a poco aunque quizás no se quite, seguro que se atenúan.
Respetad mis temores y miedos, a los voladores a los ruidos estridentes, a la música muy alta, a las alturas, al avión, al barco etc. Tengo el sentido del oído muy agudizado y lo que para vosotros es un simple ruido sin importancia para mí es como si explotara todo un puzle de sonidos a la vez y eso no me gusta.

No os de apuro cuando hago algo que llama la atención a los demás y la gente mira, me gusta teneros a mi lado como siempre y tranquilizarme con vuestra compañía y abrazos
No me riñáis cuando hago las cosas mal, apoyarme y hablarme tranquilamente y así nos entenderemos mejor.
Tratarme, escucharme, comprenderme y quererme como vuestro hijo que soy, porque yo también lo hago con vosotros y la verdad que muchas veces no os comprendo, pero pronto se me olvida porque sois mis padres y sé que me queréis más que a nada en el mundo como yo a vosotros.