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10:52h. Domingo, 25 de agosto de 2019

Por ti, que me has cambiado la vida, me has dado un aliciente, una ilusión. Por ti, hoy escribo esto.

Por ti lucho, por ti no desespero, por ti no permito que la desilusión, la decepción y los desengaños eclipsen mi vida.
Cuando la monotonía me atenaza, el desaliento me oprime, cuando el escepticismo  parece ser mi credo, pienso en ti.

Entonces me siento importante, porque sé que tú me necesitas. Me quieres a tu lado, quieres que sea tu guía. Necesitas que yo preste atención a esos pequeños acontecimientos que te ocurren en el transcurso  del día. Y al leer en tus ojos el ansia que sientes por desvelar  los misterios que encierra la vida; me siento de nuevo niña y recuerdo mi niñez con sus misterios y todas sus fantasías.

Por hacerme revivir mi infancia y por otras muchas cosas te estoy agradecida.
Reconozco  que soy egoísta. Me aferro a ti, como el desahuciado se aferra a la vida, y por ti aguanto todos los embistes que me da la misma.

Porque tú eres mi mayor aliciente, porque tú has sido mi mayor alegría. Por ti me siento viva.
Tan solo le pido a Dios, que me deje verte crecer sano y lleno de vida.
Por ti que eres lo que más quiero en este mundo. Por ti Tono he escrito esta ¿poesía?
Mamá