Buscar
17:59h. Lunes, 19 de Noviembre de 2018

Tres días hacen hoy domingo desde que Gran Hermano decidió expulsar por decisión propia, tras un cínico manejo de la votación a la concursante madrileña Clara Toribio. Ellos lo llaman “tres llamadas” otros estafa, fraude, engaño, timo y sin embargo yo lo tildo de desfachatez. 

 

Todos sabíamos que se trataba de un duelo titánico. Que se trataba de dos equipos de fans muy potentes, en el fondo siempre decide Telecinco, no me pregunten porque, pero con este duelo, no les interesó poner un contador del tiempo como en antaño. Siempre decide Telecinco. Siempre pensamos lo mismo, pero siempre caemos… o tal vez no, son muchas decepciones, cada vez más evidentes y sonoras que hacen que se vayan cayendo los fans, demostrable en los share de audiencia.

Todavía recuerdo como si fuera ayer el 8 de septiembre, las más que palabras, sabios consejos de Mercedes Milá a Jorge Javier Vázquez, “tienes que ser fiel a los niños”, hoy me río, me río al recordar su fidelidad al programa mientras recapitulo su agresivo, sucio y chocarrero trato hacia Fernando Espinar. Entonces aflora en mis recuerdos Dani “el sucio” y sonrío: “Jorge Javier con el debido respeto ¡chocheas!”

No mientas diciendo que eres fan de Gran Hermano cuando sólo te falta presentar los informativos de la misma cadena, leer titulares de prensa, comentarios de compañeros y redes sociales no te hace fan de Gran Hermano, quizás estamos demasiado acostumbrados a verte anunciar implantes dentales, colchones, yogures y programas que cubren de gloria tu intenso curriculum destripador de personajes famosos, hasta que crees que Gran Hermano, este GIGANTE DE LA FÓRMULA 1 TELEVISIVA es lo mismo, pero no. No respetas a los concursantes, no das, ni has dado, ni darás nunca a este programa el carisma y la profesionalidad de la talla de Mercedes Milá. “CONVENZETE”

Dicho lo cual, confieso que es un placer escribir sobre alguien que después de 17 años viendo Gran Hermano sabes que no iba a pasar desapercibida, y no precisamente por su altura. Estoy segura que cuando Clara Toribio hizo el casting, Pepa Álvaro marcaría un circulito de algún otro color en su guion. No hay absolutamente nada que ella haya dicho y no se cumpliese.
Decía Mercedes, la valentía y la generosidad son dos cualidades imprescindibles que hay que tener en la vida, touché con Clara. 

La casi entrevista no entrevista realizada en el plató a esta concursante tras 70 días dentro de la casa fue subestimada a Fer. Me gustaría recordarle a Mediaset que no omita un paso tan destacado como el de Clara por la casa. 

A Clara la identificamos fusionada en la cocina, la conocimos porque desde las primeras horas cuando Pablo pedía se que comieran los gofres, allí estaba ella buscando ya unos platos. Ovolactovegetariana pero sin ningún inconveniente en cocinar carne para sus compañeros, siempre dijo que cocinar le relajaba, y nunca se le vio haciendo una sóla tarea. Recordemos el momento en el que limpiaba el merengue disecado en el sofá de la fiesta de Halloween que el genéticamente Pol nunca limpió ni siendo su única tarea.

Siempre bailando con sus compañeros, muchas noches de eternas risas se las debo a ella cuando junto con Miguel hacían coreografías únicas, esos momentos de besos de tornillo con él, sus sesiones de estética con toda la casa, y un gran momento de lo que no nos vamos a olvidar, cuando Miguel le confesó a Clara bajo secreto de sumario su complejo y dolor por esa doble vida con su implante capilar, nunca olvidaremos su respuesta que caló hondo y le dimos un premio a la lealtad. Ellos conectaron solamente con la mirada. 

Aunque el programa intente dejar a un segundo plano a Bárbara, no podemos olvidar los constantes encuentros entre ambas tampoco, y como a pesar de todo bailaban juntas en más de una fiesta.
Su humor particular, esa tostadora echando fuego, el karaoke, Muti, Alfredo…
Dudó de Pol, y hasta que no consiguió confirmarlo, sus dudas no fueron despejadas. Leía el concurso perfectamente.

Clara enseñó a comer mejor a Bea, le inculcó responsabilidad con las pruebas, que desde aquí afuera se la criticó, pero en estas 72 horas hemos leído en el blog de ella una gratitud hacia Clara inmensa. Con la naranjita la compenetración fue intensa, discutieron juntas, lloraron juntas, y nos regalaron los mejores abrazos de entendimiento juntas.
Sufrió muchísimo dentro y desde fuera su familia que junto a los seguidores veían como sólo mostraban la peor cara de ella durante las galas, y por no hablar cuando su familia no estaba invitada a los debates y los “límites 48H”. 

Es francamente emotivo que cuando han pasado más de dos meses y estés nominado ver levantadas tantas manos dispuestas a hacer tu alegato para que te quedes en la casa.
La audiencia no estaba desubicada, lo están los favoritismos. Lo está el tener que leer semana tras semana que tienen que recatarse porque ya descubrimos públicamente quién es la predilecta de esta edición. 

Miro hacia atrás y no encuentro ningún concursante que en apenas 24 horas de su expulsión ya esté en contacto con sus seguidores, más de cuatro horas en las redes sociales, leyendo y respondiendo sin parar, por eso sentencio con mis 17 años de experiencia que Gran Hermano expulsó a la audiencia, quince mil seguidores en 72 horas, México, Brasil, Venezuela, Argentina, Chile, Ecuador, Cuba y muchísimos más que es imposible leer la felicitan por su concurso.

Nunca una concursante creó esa expectación, Gran Hermano se equivocó con ella. Un club de fans creado a su hermana por su constancia, otro hacia ese simpático Alfredo que los acompañaba en las fiestas y en 24 horas más de doscientos seguidores. Lo que ella desprende cuando pasa es una energía de oro.

Clara aprendió de sus errores, se acentuaron sus límites conviviendo con gente opuesta, desentrañó sus emociones, descubrió que no era tan fuerte como pensaba, que no lo sabía todo pero sus conocimientos si enriquecían los de los demás, demostró que pese a la desvirtualización de muchos valores pedir perdón te dignifica, que la lealtad es incorruptible, peleó por revelar que cuando te llama “amigo” lo eres para siempre, ahí tocó en la puerta de muchos fans, su defensa a ultranza de la confraternidad, ella encontró el punto de madurez necesario para ser consciente de cómo tener que gestionar sus límites a partir de ahora. 

Clara sencillamente GANÓ GRAN HERMANO.

PD: Sueño con pronto volver a ver esta imagen