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01:50h. domingo, 25 de octubre de 2020
Nosotras que estamos aquí, por no estar allí. En esta etapa, dura o blanda, dulce o amarga pero estamos en ella.

En estos días, hablando con una amiga, mi adorada María, ésta me decía: - ¿en qué va acabar todo esto? – Quiero ver el futuro, que me adelanten unos meses al menos – Hay capítulos de mi vida que me quiero saltar.
Yo le contesté que, en ocasiones, por no decir siempre, es mejor no saber, simplemente ignorar. Tener conocimiento sobre algo a veces es doloroso y desconocerlo nos da más margen a la imaginación, podemos ser positivos o negativos. 

Le comenté que son etapas y no nos queda más remedio que superarlas. Esto no es una carrera de saltos, en los que en unos saltas la valla, otras las pasas por debajo y otras las tiras. Esto son momentos de vida que tenemos la suerte, aun siendo en desgracia, de disfrutarla.
Nosotras, dos personas con vidas ordenadas dentro de su desorden sin un rumbo en concreto, en ocasiones no sabemos lo que estamos haciendo con nuestros mundos, pero aun así nos aconsejamos. Las etapas que nos regala la vida a veces nos vienen grandes o estrechas.
Nosotras que estamos aquí, por no estar allí. 

En esta etapa, dura o blanda, dulce o amarga pero estamos en ella.
Las etapas de la vida, y no en cuanto a años se refiere sino a momentos, nos juegan buenas y malas pasadas. 

Maldita ley de Murphy que cuando algo te sale mal en cualquier aspecto de tu vida, ya sea del ámbito de la salud, social, emocional o económico, va en cadena, pasa algo y sucesivamente entra en bucle, todos los ámbitos de tu vida se ven mermados. De esto parece que nunca vamos a salir. Un túnel oscuro sin ningún atisbo de luz que parpadee para indicarnos que no es tan malo y que el sol está cerca.
También sucede al contrario, como un arcoíris que se abre ante nuestros ojos cuando entramos en una etapa de suerte por mil maleficios que nos echen tu felicidad y bienestar no se verán agraviados. La abundancia no parará de fluir en ningún aspecto de tu vida.

Etapas de pobreza, incertidumbre, malestar general, enfermedades varias, ansiedades muchas, desamor y dolor.

Etapas de riqueza, certeza, bienestar, salubridad, alegrías, amor incondicional y felicidad.
Las etapas son tan imprecisas que como dice mi amiga dan ganas de saltarlas, de lanzar los dados y avanzar 6 casillas de golpe para no tener que afrontarlas. Debemos ser valientes y luchadores, para poder gratificarnos con las buenas y no decaer con las malas.
Tenemos la suerte de saber que con todo se aprende para bien o mal. Mínimo tendremos la lección aprendida y sacaremos algo positivo siempre.

 En ocasiones da la sensación que no se llega a un punto intermedio, que todo es de color de rosa o negro, pero ¿saben qué? La vie est belle y cualquier color que podamos imaginar también puede existir. Las etapas están para colorearlas como queramos, por algo son nuestras y vienen a nosotros. Démonos el privilegio de atravesarlas por el medio y sin miedo, como se suele decir si algo te da miedo hazlo con miedo.