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martes, 29 de noviembre de 2022 11:50h.
Opiniones

A LA HORA DEL APARECIDO RETORNO

Carta Abierta al buen Amigo, José Andrés Medina.

Carta Abierta al buen Amigo, José Andrés Medina.

Consideradísimo colega y dilecto camarada Director: Después de unos cuantos amplios meses de integral inactividad comunicativa

con tu cotidiano Digital, nos volvemos a beneficiar con la eficaz oportunidad de volvernos a encontrar frente a frente, merced a este formulario contacto analógico que me permite intentar informarte sobre las diversas andanzas que en dicho lapso de tiempo, he tenido la dispar ocasión de haber podido sondear.

De todo corazón, abiertamente, tengo que indicarles a todos tus buenos lectores lo mucho que les he echado de menos, así como a los múltiples contactos electrónicos adictos, con los que, si Dios quiere, seguiremos manteniendo una íntima y privativa correspondencia. ¡Si no, que lo diga nuestro ínclito e ilustre señor gomero, don ROSENDO FRAGOSO!

Esta abierta crónica, está íntegramente recargada de transcurridos instantes, obviamente disfrutados, durante el mencionado período, en tu próxima vecina, isla de El Hierro.

Son existidos momentos especiales que irán brotando y, los cuales, iniciamos con

el celebrado saludo al primo hermano, ENRIQUE DÍAZ MÉNDEZ y de su alborozada esposa, PILUCA REBOSO, residentes ambos en el municipal término gaditano de Algeciras y, desde el cual, según sus propias afirmaciones, nos siguen fiel y diariamente, a través de este tu tan desplegado GOMERA ACTUALIDAD.

La imperiosa cortesía en descenso por la calle en que habitaba, de nombre, “Licenciado Bueno”, cumpliendo con los incondicionales amigos de siempre, la buena señora MINA, ONÉSIMO SÁCHEZ e hijo; RAMÓN AYALA y... el “galáctico -(por lo de “GAL”, nombre de su local profesional), GUZMÁN FEBLES, con su indestructible satélite de marras, MANOLO GUTIÉRREZ.

Las fraternales visitas al ya sanamente recuperado de su atormentado pie, buen colega y excelente compañero, JUAN ANTONIO REBOSO PADRÓN; a su complaciente esposa NANI, el primero, reposando ya por completo de las fatigosas horas que durante tantos años estuvo asignando frente a unos insulares y comprometidos micrófonos, en los que supo hacer destacada historia con la notoria expansión de sus dilatados comentarios, al notorio son de las más radiales y escuchadas rancheras.

Las anuentes y apetitosas atenciones culinarias de las rumbosas amigas, ENCARNITA SÁNCHEZ y ASUNCIÓN CANO, con las golosas ofrendas de sus especiales flanes y señoriales bizcochones.

Las acostumbradas invitaciones entrañables del retornado cuñado, LUÍS LORENZO PADRÓN FERNÁNDEZ y de su laboriosa esposa, AMPARITO GONZÁLEZ CABRERA, catando sus afamados guisos paliativos, en el pintoresco ambiente del panorámico contorno llamativo de El Pinar, recibiendo con deleitoso placer, la culta conversación, amena y constructiva, del fiel conocido JOSÉ MIGUEL HERNÁNDEZ CABRERA, con sus múltiples e históricas anécdotas de experimentadas experiencias, íntegramente acompañadas de valiosos criterios sin fin.

Las agradecidas atenciones municipales recibidas por el eficiente Personal empleado en las dependencias del Consejo Insular de Aguas del Excmo. Cabildo herreño, alabando su triunfal campaña en la ecológica limpieza, llevada a cabo en los atestados cauces y profundas quiebras de la isla, la mayoría de las veces, cubiertas de insoportables y embarazosos zarzales, fibrosamente correosos.

El sencillo cumpleaños del considerado adepto, HILDEBRANDO REBOSO, quien, en la efusiva compañía de su muy digna esposa, ANGELITA

PADRÓN, después de un opíparo almuerzo, nos trasladáramos hasta las renovadas y modernas instalaciones turísticas del renombrado Balneario Pozo de la Salud.

El alegre colorido esparcido en el acogedor rinconcito de Tigaday, con motivo de un Festejo llevado a cabo por la bienhechora CRUZ ROJA, con familiares aglomeraciones y la genial participación del herreñísimo cantautor, RUPERTO, con su habitual costumbre de saber animar el ambiente, hasta más no poder.

El complaciente saludo del actual Sr.Alcalde de Valverde, Don AGUSTÍN PADRÓN, portando de continúo su natural sencillez, cordialidad y sugestivo trato social.

El fabuloso manantial del inagotable “Pozo de Los Padrones”, con su espléndida largueza ciudadana, ofreciendo libremente el líquido milagroso de sus cristalinas aguas a cuantos vayan solícitos en busca de ella, tachándoles el maligno intento a los atrevidos inconscientes que abusando de tal don, bajamente, mancillan el mismo, almacenándola para el mero riego.

Las favorables y abundantes lluvias caídas en los oportunos inicios de este mes de noviembre, para animación de los secos campos y natural algazara de los abnegados agricultores.

Las nocturnas familiares veladas en el acogedor hogar de mi halagada “hermana”, LOLITA PADRÓN GALÁN, en amenas tertulias, altamente animadas por la presencia del incombustible JULIO, soñando con su lejano malecón, así como con las de las muy cumplidas asistentes, KARINA, OLGA y ALBA.

Por unas cuantas cortas semanas, el esperado arribo a Valverde de mi conservada cuñada, CONCHITA PADRÓN FERNÁNDEZ, en la íntima compañía de su efusiva hija, MATY, de la simpatiquísima nieta, ARIDIAN y del popular yerno, NICOLÁS MARTÍNEZ, un destacado militar andaluz de pura casta, con el que, estando a su lado, la propia seriedad, se convierte en radiante jarana.

He podido vislumbrar algunos dolientes soplos emigratorios y, la isla que, con ser una de las más pequeñas del archipiélago, día a día, se va mermando en el humano contenido de su escasa población, asegurándoles de que, actualmente, apenas si llega alcanzar la probable cifra de unos 8.000 habitantes.

A ciertas horas vespertinas, por su calle principal, se puede transitar en pañales porque no se vislumbra ni un alma circulando por ella.¡Da la impresión de una triste capital fantasma y dudo que en toda España, suceda tal anomalía!

Como en esta vida no todo son agraciadas rosas y las dolientes espinas, de vez en cuando, también suelen asomar ,a conciencia, te he dejado para el final, el amargo sabor de haber asistido a una pública dependencia, en balaustrada, en el que, al parecer, el cliente nunca tiene la razón y, en el que se le negó una triste silla a una dama, para que presenciara un televisivo encuentro, así como el habernos llamado la atención por querer seleccionar unas incómodas altas mesillas y taburetes, cerrándose en banda sobre algunos derechos y privilegios normales, alegando el encargado de que, “de ninguna manera, deseaba discutir con personas mayores porque, lo suyo, era un negocio y nada se le tenía que enseñar”

¡Por su propio bien, le recomendamos al susodicho elemento que, radicalmente, procure cambiar de talante y que, en honor de las más primordiales normas de la buena educación y mejor servicio público, como los jubilados toreros, procure cortarse la coleta!

¡Y...aquí, también JOSÉ ANDRÉS, damos por zanjada esta tan endosada relación!

¡Ha sido un crepuscular retorno, tan solo ejecutado con la sana intención de ir recuperando el precioso período vacacional que durante tanto tiempo, habíamos perdido!

¡SE TE APRECIA Y CONSIDERA!

Rafael.-