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05:54h. Jueves, 18 de Octubre de 2018

Ashotel valora que el alquiler vacacional se delimite a zonas no turísticas

Que se delimite el desarrollo de esta actividad a suelos de uso residencial no incluidos en zonas turísticas, al tiempo que no se permita el uso vacacional de viviendas que se construyan para este fin con posterioridad a la entrada en vigor del citado decreto, lo que la patronal hotelera ha venido a denominar ‘pseudohoteles.

Jorge Marichal
Jorge Marichal

La Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro, Ashotel, aplaude en términos generales los aspectos recogidos en el borrador de proyecto de decreto por el que se aprueba el reglamento de la actividad turístico de vivienda vacacional en Canarias, que presentó ayer de manera pública el consejero de Turismo del Gobierno regional, Isaac Castellano, junto a parte de su equipo.

Ashotel valora varios de los aspectos recogidos en el documento, entre otros, el más importante, que se delimite el desarrollo de esta actividad a suelos de uso residencial no incluidos en zonas turísticas, al tiempo que no se permita el uso vacacional de viviendas que se construyan para este fin con posterioridad a la entrada en vigor del citado decreto, lo que la patronal hotelera ha venido a denominar ‘pseudohoteles’, edificios completos construidos expresamente para el desarrollo de alquiler vacacional.

Aunque la última palabra a esa prohibición de la actividad en según qué zonas la tendrán ayuntamientos y cabildos a través de sus planeamientos, Jorge Marichal, presidente de Ashotel, recuerda que “la separación de usos (residencial y turístico) es lo que nos ha permitido hasta ahora tener un modelo turístico de éxito, avalado por la buena marcha del sector en estas décadas”. Marichal insiste también en que el alquiler vacacional debe desarrollarse como modalidad turística, “siempre regulada y con unas normas que permitan una coexistencia razonable con la actividad de alojamiento turístico tradicional”.

Tras conocer el documento, la patronal hotelera considera que esta normativa, que entrará ahora en plazo de información pública, recoge varios aspectos interesantes. Entre ellos, la exigencia de que en caso de que se contrate personal para llevar a cabo una serie de servicios exigidos a las viviendas vacacionales (limpieza, suministros de ropa de cama y menaje, mantenimiento de instalaciones o la asistencia 24 horas, al menos telefónicamente), deberán cumplirse las normas laborales, de Seguridad Social y Prevención de Riesgos Laborales aplicables a los trabajadores, así como aplicarse el convenio colectivo del sector. Además, el decreto recoge que los propietarios de tres o más viviendas destinadas a alojamiento vacacional deberán emplear a un número suficiente de personas para que la explotación garantice los citados anteriormente como servicios mínimos.

Seguridad y declaración responsable

Asimismo, en el ámbito de la seguridad de las personas, se valora también la exigencia a las explotadoras de las viviendas de remitir a la Dirección General de Policía la información relativa a la estancia de las personas que se alojan en ella.

Ashotel ya había planteado la necesidad de que las plataformas online que difunden esta oferta alojativa deben ser responsables subsidiarias de los contenidos publicados, un aspecto que recoge el borrador de decreto, que añade que estas plataformas deberán retirar los contenidos no ajustados a la ley o hacer imposible el acceso a ellos.

Tampoco permitirá este decreto simultanear el uso residencial de la vivienda con el complementario de vivienda vacacional, de forma que nadie podrá residir en la vivienda mientras esta esté destinada a la citada actividad turística. De este modo se evitarán ofertas como la denunciada recientemente por Ashotel en la que se alquilaba un balcón en una vivienda donde residía su propietario al mismo tiempo.

Ashotel confía en que el importante volumen de viviendas vacacionales que, a pesar de contar con el decreto anterior (2015) no estaba dada de alta (más del 80%), lo haga a partir de ahora, una vez se apruebe de manera definitiva, ajustándose a los parámetros que fija la norma. “Necesitamos que esta modalidad alojativa cumpla con la ley para que todos podamos jugar con las mismas cartas”, comenta Marichal.