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17:00h. Domingo, 19 de Agosto de 2018

La Guardia Civil investiga la muerte de cuatro miembros de una familia en Tenerife

Los fallecidos son un militar de 45 años, su mujer, de 32, y sus hijas de seis y tres años

a Guardia Civil investiga la muerte de cuatro personas, un matrimonio y sus dos hijas, cuyos cadáveres han sido hallados este lunes en su domicilio del municipio de La Orotava, en el norte de Tenerife. El hombre, un brigada del Ejército, estaba ahorcado, mientras su esposa y las dos niñas, de tres y cinco años, no presentaban aparentes signos de violencia. Fuentes de la investigación han informado de que en la vivienda se encontró una carta manuscrita, aunque no han facilitado más detalles sobre su contenido ni sobre su posible autor.

El cadáver del padre de la familia, de 43 años, un suboficial del Ejército a quien sus vecinos conocían por el sobrenombre de El Bicho, fue encontrado suspendido de una cuerda. Los cuerpos sin vida de la mujer, de 32 años, y de las dos hijas estaban tendidos en una cama en otra habitación. Los investigadores no encontraron ningún rastro de que hubiesen sufrido violencia.

Algunas fuentes apuntaron la posibilidad de que las pequeñas hubiesen sido envenenadas, según los primeros indicios forenses, aunque no se podrá determinar hasta que no se practiquen las autopsias en el Instituto de Medicinal Legal de Santa Cruz de Tenerife, adonde fueron trasladados a última hora de la tarde. La hipótesis es que la madre hubiera muerto por asfixia. El perro de la familia también fue encontrado muerto y la hipótesis es igualmente que fuese envenenado.

La Guardia Civil se desplazó a la vivienda, en la calle Cruz de Los Martillos, de La Orotava —un municipio de 41.000 habitantes, a 35 kilómetros de Santa Cruz de Tenerife— tras recibir una alerta sobre las 12,30 horas de la mañana, según explicó el concejal de Seguridad Ciudadana de la localidad, Narciso Pérez. Fue la abuela de las niñas, que vive en una casa colindante, la que avisó al cuartel del instituto armado. La mujer estaba alarmada después de que nadie contestara a sus insistentes llamadas al domicilio de su hija. La abuela y otros miembros de la familia recibieron asistencia psicológica de los Servicios de Urgencias Canarias.

Sin denuncias previas
En el entorno de la familia nadie parece encontrar una explicación a lo sucedido. Los vecinos nunca habían notado nada extraño ni tenían noticia de disensiones entre el matrimonio y sus dos hijas. El alcalde de La Orotava, Francisco Linares, insistió en la misma versión de los vecinos: no existían denuncias previas entre el matrimonio ni indicios de ningún tipo de maltrato dentro de la familia.

Según informa la agencia Efe, la pareja y las dos niñas habían asistido el pasado domingo a una fiesta familiar y nadie había percibido nada anormal en su comportamiento. “Es un día trágico para el municipio”, declaró el alcalde, el primero en desvelar públicamente la existencia de una carta manuscrita, cuando las noticias iniciales sobre el suceso apuntaban a un posible caso de violencia de género. “Era una familia normal. Ahora hay que esperar con toda cautela a que la Guardia Civil realice su trabajo”, insistió Francisco Linares.

Vecinos de la calle Cruz de Los Martillos, donde los fallecidos residían “de toda la vida”, también expresaron a Efe su perplejidad por lo sucedido e insistieron en que se trataba de una familia “fabulosa” y “más que normal”.