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A vueltas con lo inexistente; El Silbo-sesgo del Godo

Desde mi ereta de Libertad | Francisco Javier Méndez Febles

Desde mi ereta de Libertad | 15 de febrero de 2020

"Consecuente con todo ello, no era mi intención que volviese la burra al trigo, porque aquí no hay trigo ni para gofio, ni hay más tema que el que quieran sacar los plumillas a sueldo del paupérrimo periodismo canario. Pobre por el caso, pobre por su escasa calidad y sesgo manifiesto" 

Recordarás querido lector, mi sugerencia última en mi articulo semanas atrás titulado ”el silbo herreño y otros boligrafos BIC”. En ella escribía no tomarse en serio este gran bluff con el que quieren entretenernos creando una polémica vacía de contenido porque el silbo herreño no existe, y si hago tan categórica afirmación es porque la única realidad existente es el deseo de algunos de vivir del cuento y de la subvención inventándose un Bien de Interés Cultural, donde sólo hay arte de imitación, que en el fondo es arte, si creemos que el arte imita a la naturaleza.

Pero la naturaleza existe, todo arte en cambio es completamente inútil, según la acreditada definición de un irlandés llamado Oscar Wilde, que más de ciento veinticinco años después de que fuese escrita sigue siendo la mejor definición del arte que han dado las letras. Consecuente con todo ello, no era mi intención que volviese la burra al trigo, porque aquí no hay trigo ni para gofio, ni hay mas tema que el que quieran sacar los plumillas a sueldo del paupérrimo periodismo canario. Pobre por el caso, pobre por su escasa calidad y sesgo manifiesto. 

Leo esta mañana, el artículo fechado el doce de febrero por la pluma cantarina, y no por proceder de las aguas cantarinas del arroyo de El Cedro, que esas son bien puras, sino de la pluma que “canta”, del “cantante” a sueldo, del Farinelli de pluma y tecla al servicio de quien le paga, que casi siempre, es el poder. 

Pues bien escribe el plumilla: “Casimiro Curbelo no quiere que el silbo herreño sea declarado bien de interés cultural. No quiere, básicamente,porque considera que el silbo herreño no es otra cosa que una burda copia del silbo gomero:”(y citando el discurso del parlamentario gomero, continúa)” no existe el silbo de El Hierro lo que existe es silbo gomero que se imparte en el Hierro, sienta cátedra Curbelo, y ya está”.

Exactamente plumilla, y ya está y es que el buen señor ni sienta cátedra, pese a su docencia, (¡pobres logseados y adoctrinados de la ULL!), ni se le ve el plumero de godo enterado que viene a Canarias hace más de cuarenta años a enseñar a los canarios su “acervo” que hubiese dicho otro godo enterado como era Julio Bonis, ahora en Méjico a continuar haciendo las Americas más bien de forma poco honrada.

Y créeme querido lector, que ya cerca de entrar en el sexagenio pocos prejuicios puedo tener del tipo de dar carnets de canariedad, por razón del nacimiento, pero precisamente porque no estoy en edad de aguantar panfletos de plumillas de alquiler, se distinguir entre el godo enterado y el peninsular aclimatado y siempre bienvenido. Sin ir más allá, mi novia es peninsular y es la mejor persona y profesional que he conocido en mi vida. 

Y continúa el opinólogo en su panfleto:”En realidad, si existe o no existe el silbo herreño-como casi todo en esta vida-es una cuestión de opiniones, unas más respetables que otras: nuestro más prestigioso filólogo, Maximiano Trapero, por ejemplo, defiende que si existe un silbo autónomo de la isla del meridiano, y su opinión sobre eso debe ser una opinión muy cualificada, porque Trapero es un sabio....” Y ya está, porque yo lo valgo. 

Veamos: que un godo enterado que ejerce de sabio opinador, y cobra de quien cobra, a saber del antiguo diario de Don Pepito, (el otrora de Paulino,después independentista), diga de otro godo venido a Canarias en tiempos del Frente de Juventudes que es la opinión más autorizada en temas filológicos, olvidándose del muy reciente y brillante artículo del Catedrático de Lengua Española D. Marcial Morera sobre la inexistencia del silbo herreño, del concienzudo estudio filológico de D. Ramón Trujillo Carreño sobre el silbo gomero, (en un libro con un rigor científico encomiable),sólo puede deberse a dos cosas: o una ignorancia Atlántica desconociendo lo reciente y lo no tan reciente en materia de investigación filológica, o en el peor de los casos la adulación turiferaria de un socialista por un falangista.

Al fin y al cabo son tantas las coincidencias ideológicas, que el plumilla opinador quiere hacer de la opinión hecho probado, y del hecho probado opinión, cuando ni es lo mismo, ni es igual. Los hechos son los siguientes y es que el silbo gomero es un lenguaje sonoro articulado nacido en no se sabe que noche de los tiempos, pero con seguridad en época pre-colombina, y ya he escrito al respecto, pero vamos con una referencia científica. Escribe Laureano Trujillo Fagundo en 1980 en sus “Apuntes sobre el silbo gomero” Universidad Autónoma de Madrid: 

“La Gomera, segunda isla más pequeña, posee características físicas y geográficas que la distinguen de las demás islas, y por lo que se puede llegar a entender el impacto del silbo en la isla, y los factores que ayudaron a que fuera posible, como la orografía de la isla con las montañas y los barrancos. Su presencia en la isla, desde hace más de cuatro siglos, es estimulada por el ambiente rural, y se sigue manteniendo en todo su esplendor.

Se han investigado muchos relatos de cronistas y antiguos historiadores, que nos demuestran que el silbo sí existía en época prehispánica, como una modalidad de la lengua indígena y que el origen no está muy claro, aunque existen teorías de que puede estar en tribus del continente africano.” 

Otra referencia anterior a la mencionada es la que hace el Journal of Linguistics de la prestigiosa CUP, (La prensa de la Universidad de Cambridge),sobre el libro de R.G. Busnel y A. Classe en Whistled Languages, de 1976, en cuya pagina 117, cita: “The languages of this type that are dealt with are Spanish (of La Gomera, in the Canary Islands), a Spanish-French dialect (of Aas, in the French Pyrinees) and Turkish (of Kusköy).Traducido: Los lenguajes de este tipo,(silbados),que son tratados (por esta obra),son el silbo gomero de las Islas Canarias, un dialecto hispano-fránces de Aas, en los pirineos franceses, y el turco de Kuskóy). 

Este libro basado en las investigaciones de estos autores en los anteriores veinte años, es decir hacia 1956, y añade que sólo el silbo gomero parece haber sido tenido en cuenta por los autores antes de estas fechas. Como ven ninguna referencia al silbo herreño anterior a las fechas en las que se conoce e investiga el silbo gomero dentro y fuera de España. 

En consecuencia, ni negamos que como han sostenido algunos autores que en epocas pre- hispanicas,(de hecho, estas cuatro vocales y dos consonantes están adaptadas al lenguaje aborigen de nuestros ancestros), pudiese hablarse por silbos en otras islas, pero desapareció en todas, salvo en La Gomera y por mera supervivencia se adapta el lenguaje silbado al castellano, puesto que con la conquista de Canarias, aún no se puede hablar de Español. 

Pero esto,que es lo que importa, lo científico, no es lo que importa al foraneo opinador, sino que sentando cátedra escribe,más bien pontifica, (por eso se llama Francisco, como el Papacisco de La Campora), sobre cual es la opinión más autorizada. Y ya está. Todo ello para seguir los dictados de sus querencias socialistas, y esto no es una opinión, o sí, pero una opinión suya, cuyo autor “in illo tempore” se confesaba ante mí y otro testigo de ser Saavedrista y socialista. 

Pobre bagaje, para un entonces informador de partido,(confesado en el Hotel Mencey de los Congresos Insulares o Regionales de AP ó PP), pero claro, el orondo y barbado plumifero, pontífice de vino y canapé, tiene un “lapsus linguae” y confiesa su filia o afiliación que no desmienten sus columnas, salvo para ponerse al servicio de quien le paga sea el Don Pepito indepe, el socialista La Opinión de Tenerife, la factoría socialista del monopolio de Jesusito del Gran Poder y de Janli, la PRISA deudora a la que salva Soraya, o El Socialista, y otra prensa de chicha y nabo de Las Palmas, de Santa Cruz de Tenerife, o de Lanzarote. 

Y el plumifero opinador carga contra Curbelo porque dice que ahora manda y mucho. Desde el principio, machote, porque a lo mejor no te has enterado en más de cuarenta y tres años que las islas son terreno abonado de prebostes, reyezuelos locales, insularismos varios y al final endogamia política y clientelismo. Por eso, este godo que quiere ser mas canario que herreña Belén Allende, se le ve el sesgo cuando escribe “nuestro más prestigioso filólogo Maximiano Trapero”. ¡No se lo pierdan!, un madrileño socialista diciendo de un ex-falangista de Gusendo de los Oteros,(León), que es “nuestro”.¿Por qué?. ¿No serán más “nuestros” el también filólogo y Catedrático lagunero Ramón Trujillo Carreño, el citado profesor y Catedrático majorero Marcial Morera, o el también filólogo gomero Laureano A. Trujillo Fagundo? Pues para él y sus sesgos no, porque estos como otros desde Busnel y Casse, y antes Viera y Clavijo y Abreu Galindo hablan de silbo gomero e ignoran lo inexistente como es el impostado silbo herreño. 

El uso del “nuestro” denota dos cosas la “necesidad” de ser aceptado, en una sociedad que ni es la suya, ni lo será nunca, pero que urge hacerla suya. Para eso, para erigirse en la “intelligentsia”, la mente pensante y dirigente del “formador” de opinión, del dirigismo, del intervencionismo tan del gusto del sociata. Y todo se le podría perdonar al plumilla, si no fuese porque encima, quiere parecer imparcial, aséptico, inmaculado, virginal, equidistante,informador, olvidándose de que para ser informador hay que atenerse a los hechos, y no emitir fatwas de pensamiento único para estar siempre a bien con quien le paga,con los escasos lectores y sobre todo con el partido y los amigotes, especialmente los del ventorrillo autonómico y localista que es de quienes siempre ha vivido. Lo mismo que pretenden hacer los defensores del chiringuito del BIC herreño, porque al final la pela es la pela, como denuncié en mi anterior artículo y estos todos, plumillas y emplumadores, a lo que están es al "business are business and the show must go on". 

Escribe el plumilla, que el gobierno Frankenstein del ejecutivo canario está tambaleándose y Casimiro descontento porque no le han dado todo lo que pide para La Gomera. Pues claro, ¿que esperaba de un cuatripartito? ¿Que todo fuesen flores dentro del pacto de las flores? 

No, no, la realidad es tozuda, y aquí nunca han funcionado los pactos y como eso Curbelo lo sabe bien, sus votos los hace valer con tirios o con troyanos, y por supuesto que sabe esperar. Es más, lo que esperamos los Gomeros de él, es eso, que se haga valer, a él mismo, a La Gomera y a su electorado. No,sí al final va a resultar que parece venganza poética el que tenga que ser yo, (situado en las antípodas ideológicas del Presidente del Cabildo Gomero), quien le defienda por hacer lo que tiene que hacer teniendo además toda la razón, porque no es serio hablar de un BIC impostado, inventado, inexistente y creado para que unos listillos se monten un ventorrillo subvencionado, como debe de estar acostumbrado el periodista de marras y está tan al uso del socialista y de los socialistas de todos los partidos a los que se refería el profesor Fiedrich Von Hayek en la dedicatoria de su obra Road to Serfdom, (Camino de servidumbre). 

Ni Casimiro puede perdonar a su ex-partido la expulsión, ni estos que,(tal y como vaticinó), les montase un partido ganador y les expulsase a ellos de La Gomera. Ni se lo perdona la ministra poca cosa Carolina Darías, ni Torres, ni Pérez, ni cualquiera de los sociatas, pero la venganza es un plato que se saborea mejor frío, y eso lo sabe practicar como nadie Curbelo. Con el tiempo, y cuando le convenga a Curbelo, podría volver y seguramente volverá, pero no aún. Y esa es la razón última del plumilla de alquiler, escribir al dictado de quienes le pagan, ósea los sociatas de toda la vida. 

Al pájaro se le conoce por la cagada, al Gomero por la cartona de papas, y en este caso al godo por como depone artículos de escaso rigor científico pontificando sobre la nada, para echar leña al fuego y avivar el pleito o los múltiples pleitos insulares, por ejemplo el que inició otro godito enterado que no conocía Canarias, con su decreto de división provincial: un dictador como fue Miguel Primo de Rivera, protector de sus colaboradores necesarios, los socialistas.

Allí donde haya un golpe, un latrocinio o un crimen hallarás siempre al menos a un socialista y a un comunista, y además a una pluma amiga que los blanquee. Como se ha dicho, tan malos son los separatistas como los separadores, y a estos últimos esta entregado nuestro orondo predicador, para favorecer a los primeros, claro. Y cierro con unos versos, la octava real del pájaro godo: 

No quedó sin llorar pájaro en nido, pluma sin gracia, boli de alquiler, a quien por dádiva compre un godo, que venga del Pomar, y hable sin saber. 

Canario: ¡A callar! Yo lo sé todo. Digo como has de ver,cobro mi haber, 
doy lustre al no ilustre, codo con codo con el sociata, no me he de meter. 

PE. Sin ánimo de incordiar que sepan nuestros visitantes y residentes aclimatados peninsulares, que serán siempre bienvenidos a nuestra tierra, incluso hasta los godos enterados, porque si no, ¿De quien íbamos a reírnos?

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