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10:45h. Domingo, 19 de Agosto de 2018

Un problema del presente (Por Ángel Fariña)

No es un misterio que la isla de La Gomera, posee una población envejecida, debido a la falta de futuro que puede tener nuestros jóvenes en ella y por lo tanto esto conduce a una falta de fecundidad, lo que ha conllevado a una despoblación de algunas zonas de la isla. 

 

Esta tendencia, se acentúa en los municipios del norte como Vallehermoso, el cual tiene un porcentaje de personas mayores de 65 años respecto de su población del 32,33%, Agulo del 31,43% y Hermigua del 25,77%. Los municipios del sur, se reparten con menores porcentajes, Valle Gran Rey 20,70%, Alajeró 19,62% y San Sebastian 15,05%. 
En total, La Gomera cuenta con un porcentaje de mayores de 65 años del 21,72% respecto de su población total, cifrada en 20976 personas. Es decir, La Gomera dispone de un total de 4556 personas aproximadamente mayores de 65 años y seguirá incrementándose en los próximos años debido a la generación del llamado baby-boom. 

¿Está realmente la isla preparada para afrontar este incremento de la población mayor? La respuesta es rotundamente no. Las infraestructuras creadas para personas mayores no son insuficientes actualmente. Aproximadamente existen en la isla un total de 129 plazas entre nocturnas y diurnas para centros de residencias de la tercera edad. En un futuro, que esperemos sea más pronto que tarde -ya que lleva una tardanza de años- el antiguo hospital de la isla dispondrá de 184 plazas también entre diurnas y nocturnas. Podríamos decir que podríamos disponer de 313 plazas en total. Insuficiente si observamos la tendencia creciente de la población de adultos mayores y las listas de espera de cada centro, las cuales sabemos están saturadas, dando lugar a que a día de hoy algunos de nuestros mayores se hayan tenido que trasladar a centros de Tenerife.

Es verdad que todas estas personas mayores no deberían de tener que entrar en dichas residencias. Pero volvemos a toparnos con una triste realidad, que es la falta de accesibilidad en nuestras calles, plazas, parques, etc.. Ahora empieza a verse ese cuidado con la accesibilidad que se tuvo que haber tenido en cuenta ya hace unos años. Nos podemos encontrar con accesos a infraestructuras culturales sin ascensores, todo por escaleras. Acceso a plazas o calles que impiden que una persona mayor con movilidad reducida transite con normalidad debido a que el bordillo que separa la calle de la acera o plaza es inaccesible para una persona mayor e incluso infraestructuras públicas sin olvidarme de las dificultades que a veces existen en personas de edad avanzada o con movilidad reducida para acceder en las navieras.  

Solo he dado dos ejemplos de la falta de preparación que tenemos: en infraestructuras sociosanitarias y accesibilidad en espacios públicos. No nos hemos adaptado a uno de los problemas reales y de futuro que tendremos como sociedad. Hay mucho que trabajar, mucho que hacer y determinar los recursos económicos que nos ayuden a moldear aún más los pueblos con una accesibilidad real e infraestructuras sociosanitarias con capacidad de afrontar un problema que tenemos ya y que se irá incrementando. 

Desde el PSOE marcaremos esta línea de trabajo como prioritaria, porque al igual que en su día se innovo con la llamada Ley de Dependencia, que falta implantar de forma real en Canarias y también en La Gomera, tenemos que apostar por mejorar las condiciones de vida de todos y todas, en mayor medida de los colectivos más vulnerables.