El Amor Brujo de Pepe Dámaso llega al Galdós

Hoy, casi cien años después, el también artista grancanario Pepe Dámaso, recoge el testigo de Néstor, para crear una escenografía digna de los mejores coliseos del mundo.

El 15 de abril de 1915 se estrenó la primera versión de El Amor Brujo, la composición más universal de Manuel de Falla y una de las obras más innovadoras del siglo XX. Un espectáculo cuyos decorados fueron creados por el grancanario Néstor Martín Fernández de la Torre.
Hoy, casi cien años después, el también artista grancanario Pepe Dámaso, recoge el testigo de Néstor, para crear una escenografía digna de los mejores coliseos del mundo. Además, inspirándose en una pequeña calavera que formaba parte del decorado original de la obra. Esa calavera, se convierte ahora en el elemento central de un escenario por el que transcurren las diferentes partes del espectáculo.
El Amor Brujo 1915. Una mirada desde el Siglo XXI: de Néstor a Pepe Dámaso, se estrenará el sábado 28 de junio, en el Teatro Pérez Galdós de Las Palmas de Gran Canaria, el teatro insignia de la ciudad, y contará con la dirección musical y artística de la maestra Isabel Costes.
Otro de los platos fuertes de este estreno en Gran Canaria, es contar con la prestigiosa cantaora Mayte Martín, que interpretará la parte cantada de Candelas, personaje principal de la obra.
Las entradas ya se encuentran a la venta en la página web del Teatro Pérez Galdós.

Sinopsis
La puesta en escena de “El Amor Brujo 1915. Una mirada desde el siglo XXI: de Néstor a Pepe Dámaso”, es un espectáculo multidisciplinar en el que convergen dos genios del Arte: Manuel de Falla con su música y Pepe Dámaso, que a partir de los decorados creados por Néstor Martín Fernández de la Torre en 1915, crea una escenografía sensacional, digna de los más prestigiosos teatros europeos.

El espectáculo, responde a la necesidad de ofrecer toda la dimensión y entidad artística que contiene la obra de Manuel de Falla y se ciñe rigurosamente a la concepción original que los autores idearon en 1915 y cuya base radica en la utilización de una orquesta de solo 15 músicos, a la que dotó del mayor grado de sonoridades y expresión que le permitió el reducido grupo instrumental, y cuatro personajes que mediante un texto de María Lejárraga completan la compleja composición.

Se ha diseñado un formato hasta ahora inédito que consiste en llevar a cabo una parte previa y original, que pone en situación al público, evitando así la recurrente costumbre de completar un programa con otras obras que pudieran restar el protagonismo que El Amor Brujo merece.

Esta parte previa, con identidad propia y construcción puramente teatral, acerca el mundo del compositor Manuel de Falla y el mundo actual del artista Pepe Dámaso, heredero conceptual de Néstor, primer escenógrafo de la obra, mediante un paralelismo que va más allá de una mera confrontación entre ambos personajes. La escenografía, creada para esta ocasión, por el artista Pepe Dámaso, parte de una pequeña calavera que Néstor colocó en la esquina izquierda del decorado correspondiente al segundo cuadro, en 1915. Dámaso, en 2014, plantea una reinterpretación del objeto y sitúa todo El Amor Brujo dentro de una calavera de más de ocho metros de altura, en cuyas cavidades oculares y base de la misma, se desarrolla toda la trama de la obra.

 El Amor Brujo, es volcán rojo, Pasión, recrea el interior de la tierra. Una cueva, un santuario prehistórico, ancestral, habitado por las pasiones del hombre. Un espacio vinculado a los ritos mágicos de la fertilidad... Néstor colocó una calavera en un rincón de los decorados de El Amor Brujo, en 1915; en 2014 Dámaso coloca todo El Amor Brujo dentro de su calavera.