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domingo, 27 de noviembre de 2022 00:00h.

V Congreso de Coalición Canaria, sin novedad en el frente.

Todo sucedió según lo previsto pese a que un amplio sector de los compromisarios abandonaron el recinto durante el discurso de Rivero.

Paulino Rivero, con 485 votos a favor, presidente de CC; Barragán, secretario general
Paulino Rivero, con 485 votos a favor, presidente de CC; Barragán, secretario general

Ricardo Melchior, presidente del cabildo chicharrero era el primero que pese a sentarse a la vera del presidente no dio el visto bueno a la gestión realizada durante los últimos cuatro años por Coalición Canaria.

Melchior no se cortó ni un pelo y evidenció sin tapujos, las diferencias que han roto la histórica unidad de los nacionalistas tinerfeños durante los últimos 19 años. Se podía decir más alto, pero no más claro. 

El gesto de MelchIor , acompañado por una veintena de compromisarios, era tan solo el preludio de una jornada marcada por las intrigas de los que quisieron poner contra las cuerdas a Rivero, la pitada de un grupo de manifestantes y el pasotismo de algunos de los asistentes al V congreso nacional del partido, más interesados durante la mañana en buscar un lugar para almorzar en Santa Cruz que en escuchar las palabras del presidente canario. "No puede ser que Paulino esté hablando y la gente se marche", se quejaban sus asesores.

La capital mudó la calma chicharrera por la algarabía de los más de 800 compromisarios que invadieron los restaurantes de La Noria. Algunos aprovecharon hasta para hacer compras antes de regresar al Recinto Ferial para el debate de las enmiendas presentadas a las tres ponencias redactadas por los afines de Rivero. La única que interesaba a la cúpula del partido era la de estatutos, un documento clave para vislumbrar el futuro Rivero.

Las divisiones y las tensiones eran palpables desde primeras horas de la mañana. También la desconfianza entre los que quieren ver de nuevo al presidente como líder de la formación y los que no están dispuestos. Entre estos últimos destacaban algunos dirigentes de CC en Tenerife que, como Melchior, se desmarcan de Paulino Rivero. También lo hicieron los compromisarios que asistieron en representación de Venezuela.

Los jóvenes nacionalistas apoyaron la gestión llevada a cabo por el equipo saliente de Claudina Morales pero fueron muy críticos. El presidente de la cantera de CC exigió a "los que han cosechado triunfos en el pasado deben dar un paso a un lado". Un claro mensaje para que la formación nacionalista dé paso a la renovación.

En los pasillos del Recinto Ferial, los rumores corrían y se formaran grupos tímidos primero y con total descaro al pasar las horas. Por un lado, el alcalde de La Laguna, Fernando Clavijo, Antonio Castro, Javier González Ortiz y Carlos Alonso charlaban en la primera planta del Recinto Ferial y, por otro, Paulino Rivero hacía lo mismo con el alcalde de la capital de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez.

José Miguel Barragán, afín al presidente del Gobierno canario, optó por permanecer en el exterior, fumarse un cigarro y hablar por teléfono pero también intentó esquivar a los fotógrafos que pretendían robarle una imagen. 

Ana Oramas no se mezcló ni con unos ni con otros. La diputada nacionalista sólo apareció cuando llamaron por megafonía advirtiendo de que el congreso iba a dar comienzo y se sentó en las sillas próximas a varios de los fundadores del partido: Manuel Hermoso y Victoriano Ríos.

José Miguel Ruano, quien también se ha desmarcado de la gestión de Paulino Rivero, fue otro de los que decidió pasar desapercibido y se entretuvo charlando o saludando a los distintos compromisarios que se acreditaban.

A pesar de los movimientos que unos y otros intentaron llevar a cabo, el presidente canario se salió con la suya y logró tumbar las enmiendas de los palmeros a la ponencia de estatutos.