Combatir la población de mosquitos en Andalucía, clave para reducir el contagio del Virus del Nilo Occidental

Los tratamientos larvicidas y adulticidas, junto a las medidas preventivas, se plantean como las soluciones principales para reducir la propagación del virus.

El brote de Virus del Nilo Occidental aparecido en Andalucía se expande y afecta cada vez a más personas a lo largo del territorio. Este hecho ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias y ha motivado la toma urgente de medidas para frenar el aumento de contagios. Entre las hipótesis que baraja Salud, el mosquito común sería el posible y más probable vector de la enfermedad.

Según el doctor en entomología y experto en mosquitos de Anticimex, Mikel Bengoa, el Virus del Nilo Occidental (o WNV por sus siglas en inglés) “es asintomático en la mayoría de las personas, pero en un 20% de la población puede producir síntomas como dolor de cabeza, fiebre, mialgia, dolor en los ojos o fatiga. Únicamente en menos del 1% de los casos puede derivar en síntomas que afectan al sistema nervioso, expresado en meningitis, encefalitis, parálisis flácida aguda o una combinación de las 3”.

El WNV circula entre las aves, siendo transmitido por los mosquitos. El proceso, detalla el Dr. Bengoa, empieza porque “los mosquitos se alimentan de la sangre de pájaros infectados, adquieren el virus en la ingesta y el virus traspasa la membrana del tracto digestivo del mosquito para infectarlo. Dentro del mosquito el virus se replica y se concentra principalmente en las glándulas salivares. En la siguiente ingesta de sangre, el virus pasa al siguiente hospedador a través de la saliva del mosquito. En el caso de que este mosquito infectado pique a una persona también le transmite el virus, pero las personas no llegamos a producir tantos virus como para infectar al siguiente mosquito que nos pique, por lo que somos unos hospedadores finales, es decir, no se da un ciclo de contagio entre humanos transmitido por mosquitos”.

Un virus asentado en España y Europa

El WNV lleva circulando en España aproximadamente 20 años, principalmente en la zona del sur de Andalucía. Ya se han dado varios casos en caballos, y también en personas, con 2 casos en 2010 y 3 casos en 2016. En Europa este año también se están registrando varios casos de WNV en Grecia (28 casos), Italia (2 casos) y Rumania (2 casos). Grecia es el país europeo más afectado por el WNV, con 311 casos en 2018 y 223 en 2019. En Estados Unidos este año también se está dando una mayor incidencia de WNV.

 

Controlar los mosquitos para frenar el virus

De acuerdo con organismos internacionales de salud y con varios estudios científicos, la mejor manera para combatir la propagación del virus es la reducción de la población de mosquitos, siendo las estrategias enfocadas al control de larvas la mejor herramienta dentro de un programa de control integrado de vectores.

Los métodos propuestos por el Dr. Bengoa están basados “en la localización de focos de cría de mosquitos y la aplicación de las medidas correctoras ideales para cada punto, ya que existen varias soluciones posibles, como la eliminación de los puntos, modificaciones del medio, uso de barreras físicas o aplicación de larvicidas biológicos. También promovemos la concienciación ciudadana para que usemos medidas de protección personal, como son el uso de mosquiteras y repelentes cutáneos”.

Con todo, el control de mosquitos no se debe centrar en actuaciones puntuales, sino en un programa de seguimiento, con medidas preventivas como los tratamientos larvicidas, para evitar que vuelvan a aumentar su población de nuevo. “Ante cualquier problema con mosquitos, más todavía si se ha detectado tarde, -indica el Dr. Bengoa- lo más recomendable es acudir a una empresa especializada en control de mosquitos para que haga los tratamientos pertinentes”.