Jiménez Losantos le pinta la cara al nuevo marido de Telma Ortiz

Telma Ortiz
Federico Jiménez Losantos ha puesto de vuelta y media a Jaime del Burgo, que estos días esta de actualidad tras casarse con Telma Ortiz, hermana de la Princesa de Asturias, doña Leticia

La reacción del locutor de esRadio--Audio-- ha venido motivada por la tribuna publicada el pasado domingo 13 de mayo de 2012 por Del Burgo en el diario El Mundo, titulada 'Telma'.

En ella, el hijo del ex presidente del PP de Navarra denunciaba el papel de los paparazzi llegando a afirmar que "en España la crónica social funciona como una mafia", haciendo referencia a la Carta Magna para reafirmar el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia al que tiene derecho.

Jiménez Losantos ha ajustado cuentas con el susodicho este lunes 14 de mayo de 2012 con estas contudentes palabras:

"Don Jaime, o Jaimito, no vengas a dar clases de libertad de expresión sobre todo hasta que no hayas devuelto el sueldo que le dieron a tu ahora esposa por ser hermana de la Princesa de Asturias en el Ayuntamiento de Barcelona....malo es llevárselo, pero encima darnos lecciones de ética..."
Para el locutor turolense, la actitud de Del Burgo resulta temeraria sobre todo si atendemos a su reciente enlace con una persona vinculada a la Familia Real, que no atraviesa su mejor momento tras los últimos escándalos protagonizados por El Rey don Juan Carlos o su yerno, Iñaki Urdangarín:

"Y este tío nos atiza al tiempo que nos comunica el enlace, que a mi me importa...que a mi me da igual, pero lo que no me da es que alguien ligado a la Familia Real nos de clases de defensa al honor y a la intimidad. Mira querido, enhorabuena por tu enlace, que lo disfrutes en Roma por la Iglesia pero no nos des clases de libertad a los españoles cuando acabas de entroncar con una familia que ha tenido comportamientos excelentes, que ha sido útil a España pero que hoy es un verdadero bochorno"
La estrella de esRadio además, se ha acordado del pasado reciente de Del Burgo, con algún proyecto llamémosle fallido:

"Tenía una página web de dos o tres empresas que ha quebrado que ha creado y luego quebrado...o que nunca han sido empresas, que era un plagio de la página de Apple de Steve Jobs, que en paz descanse."
DEL BURGO: "LA CRÓNICA SOCIAL FUNCIONA EN ESPAÑA COMO UNA MAFIA"

Tras las palabras de Jiménez Losantos, recopilamos algunas de las ideas expuestas por Jaime del Burgo en su tribuna en El Mundo:

Internet es un vomitorio público. Se fomenta el empleo de Wikipedia; enciclopedia la llaman, creada por analfabetos enciclopédicos. Cualquiera puede injuriar a cualquiera en la red, oculto bajo falsas identidades electrónicas que imposibilitan su localización policial.
La revolución tecnológica de hoy se salda con la extinción del derecho inalienable que tenemos al disfrute de espacios de intimidad personal
La misma energía que empleamos en crear propiedad industrial o intelectual la invertimos en tratar de protegerla. Los gobiernos y las corporaciones lo saben todo de cualquiera, no así al revés. La difusión de las vidas privadas de la gente en patios de vecindad como Facebook le causa al discreto vergüenza ajena
En España la crónica social funciona como una mafia. Lo es porque está organizada y emplea métodos criminales en la consecución de sus objetivos. Soborna a empleados de compañías aéreas para conocer el destino de sus perseguidos, de telefonía para localizar terminales, de hoteles, restaurantes, clínicas y centros de ocio.

El soborno mueve al paparazzi, que no es fotógrafo sino cualquiera que se haya hecho con una cámara y un teleobjetivo.
Telma Ortiz ha hecho lo imposible en defensa de su derecho al honor, a la intimidad y a su propia imagen. Telma es valiente y obstinada en el empeño. Ha librado su particular batalla contra la podredumbre mediática que se ha ido extendiendo en la España cainita en perjucio de la salud mental colectiva y del nivel educativo de las nuevas generaciones.
He sido testigo del acoso sufrido por Telma y otros miembros de su familia aunque ya no estén aquí para contarlo. Soy testigo de lo que le supone a una madre no caer en la provocación cuando un delincuente coloca una cámara a 10 centímetros del rostro de su hija pequeña y le susurra al oído crueldades de persecución temerarias.