Restaurante La Zula de Agulo: Un Mirador para todos

Bajo el imponente risco que le da su nombre y tras sus amplios ventanales, los comensales de Zula tendrán la imagen omnipresente de su “amada Abrante”.

Quienes conocen la leyenda de Zula y Abrante de Agulo, en La Gomera, saben que el Amor  no está exento de sacrificios y que condición humana es, mantenerlo vivo a fuerza de constancia y sortear todas aquellas dificultades con las que en nuestro periplo nos encontramos. Unas más fáciles de resolver y otras, al menos se intentan.

El sueño de “La Zula” comienza en un lejano ya 1990. Su fundador y propietario José Ramón Belda, enamorado de su pueblo natal y de su rica y tradicional Cocina, apostó por dar a conocer esos manjares a todos aquellos Turistas que comenzaban entonces a querer descubrir todos los “secretos y misterios” de la isla redonda y pequeña del archipiélago.

Durante tres décadas, “La Zula” ha sido el Museo culinario en el que han recalado gentes de todo tipo y condición y en la que, la única  nota concordante de todos ellos tras disfrutar de sus platos, ha sido la de haber tenido el privilegio de llevarse el genuino sabor gomero en sus paladares.

 

Una Pandemia, cual “maldición de Bruja sobre Gazaña”, llegaba como reto inesperado para paralizar un negocio que durante años ofreció alegrías, veladas especiales y sobremesas distendidas; eso y muchas Cenas -Baile donde se escuchaban acordes con sabor de Orquesta.

Pero como decimos al principio, el amor por mantener vivo un sueño es cuestión de constancia. “La Zula” resiste y desde ayer, 6 de marzo, sus puertas están abiertas nuevamente para todos. Para aquellos que buscan la “magia de La Gomera” o para los que quieren seguir sumando experiencias en la cotidianidad  bajo el amparo inigualable del “amor de Zula”.