Los auténticos tiempos del emigrante

Los auténticos tiempos del emigrante ¡A la vista, un Año Nuevo, con incierto porvenir!

Los auténticos tiempos del emigrante

¡A la vista, un Año Nuevo,

con incierto porvenir!

¿Transitaremos de nuevo,

camino del extranjero,

para poder subsistir?

 

Con la prosa o con el verso,

cada semana, en verdad,

rebosando de contento,

escribo lo que más siento,

en “GOMERA ACTUALIDAD.

El ser agradecidos,

es caudal para guardarlo.

¡Dicen que, los bien nacidos,

ponen sus cinco sentidos,

intentando demostrarlo!

 

¡Aquellos lapsos pasados,

de una penuria imponente,

en que, a otras puertas llamamos

y, en Venezuela, encontramos,

otro vivir diferente!

 ¡Con maletas de cartón,

y, los consejos del padre,

subíamos al vapor,

llevando en el corazón,

las lágrimas de una madre!

 

Agencias proliferaron,

triplicadas al instante.

¡Ciertos trucos inventaron,

y, las pesetas ganaron,

con sudor del emigrante.

 

 Los médicos auscultaban,

hasta la sombra del pelo

y, por rayos te miraban

a ver cómo funcionaban,

todas las partes del cuerpo.

 

En el muelle de Ribera,

el gentío...impresionaba.

¡Casi, Santa Cruz entera,

se exhibía como fuera,

para ver quién se marchaba!

 

Emocionantes escenas,

presenciaron muchos seres.

¡Entre lágrimas y penas,

las despedidas postreras,

desmayaba a las mujeres!

 

El hijo, que ya salía:

-.-“NO TE OLVIDO, MADRE MÍA,

(decía desconsolado),

QUE REGRESARÉ ALGÚN DÍA,

PARA ESTAR SIEMPRE A TU LADO”

 

La novia, ruborizada,

temerosa se escondía

y, radiante la mirada,

un juramento esperaba,

de aquel novio que partía.

 

¡Persistentes impresiones

que jamás se olvidarán!

¡Más de cuatro corazones,

al ojear estas razones,

su odisea, evocarán!

 

Un sentimiento total,

que, con nada se compara:

¡Hasta su tierra natal,

un paisano retornaba,

saturado de algazara!

 

En la esquina de una calle,

concreta para un cartero,

instaló ejemplo palpable

de cariño verdadero,

con inscripción memorable,

que se admira en un letrero.

 

En el fachada principal,

de su vivienda solariega

que, (con bolívares hiciera),

en cerámica singular,

al mundo le quiso mostrar

su lealtad más sincera.

 

Con el fuego de un valiente,

sin ningún respeto humano,

sorprende a toda la gente,

pues, colocó, en primer plano,

esta frase inteligente, (para el ingrato, una espuela)

y, que allí, sigue presente:

¡!