Un año de desafíos

Si 2021 fuese una película, nos hubiera enganchado a todos desde los primeros minutos. Apenas han transcurrido unos días de este flamante año y ya tenemos contenido para un gran film de acción digno de la gran pantalla.

Washington, y en concreto el sagrado Capitolio fue el emplazamiento elegido por los bárbaros para escenificar todo su odio. Disfraces de neandertales, tiros, terror...de todo hubo en esa tarde en la que nos quedamos mirando nuestros televisores atónitos ante una realidad que superó con creces la ficción.  


Lamentablemente, estas imágenes eran de unos fanáticos de Trump que alentados por su ídolo, asaltaron la cuna de la democracia dejando tras sí el caos, el miedo, y la muerte de, al menos, cinco personas. Escalaron muros de ocho metros para corromper y ensuciar con su rencor cada centímetro de este espacio de la palabra. Pero la democracia triunfó una vez más a la sinrazón, imponiéndose a los que pretendieron acallar la voz de la mayoría con la confirmación de la victoria de Joe Biden. 


Estas escenas más propias de una película de acción que de la realidad nos hicieron olvidar por momentos todo lo que está aconteciendo en nuestro país, y en concreto en nuestras Islas, que sufren los estragos de una de las mayores crisis de la historia reciente a causa de la pandemia mundial. Hace poco despedimos al 2020 y recibimos el nuevo año cargados de ilusión por dejar atrás lo que habían sido casi 365 días de pesadilla. Tenemos todo un año por delante para reponernos a los estragos de este virus pero no será tarea fácil. Estos días comprobamos como las reuniones y los reencuentros familiares han reavivado los cariños pero también al dichoso virus, por lo que no debemos bajar la guardia. Ya contamos con la vacuna pero no por ello podemos afirmar que todo el trabajo está hecho. Quedan duros meses por delante para recuperarnos de este golpe, un golpe que no ha sido menos virulento con nuestra economía. El mundo entero sufre las consecuencias económicas de esta pandemia y nuestras Islas, debido a su alta dependencia del turismo y del exterior, luchan por sobrevivir a los embates de esta turbulenta crisis. 


En este complicado escenario cobra un papel esencial la inversión pública, unos recursos esenciales para alcanzar los retos que nos plantea este año nuevo: la creación de empleo, el fortalecimiento de los servicios esenciales, la ansiada diversificación económica, y la lucha contra el cambio climático para avanzar en unas Islas mucho más sostenibles.Por eso, todas las miradas se centran ahora en los fondos europeos, que traen a Canarias 630 millones de euros que no deben ser una herramienta política más. Hagamos un ejercicio de responsabilidad para velar por el interés de la ciudadanía y por las personas que peor lo están pasando. Sin duda en este colectivo se encuentran nuestras pymes, autónomos y pequeños empresarios que han sido víctimas de esta crisis derivada del turismo y que afecta a nuestros sectores productivos. 


El turismo, el comercio y la hostelería pasan por uno de sus peores momentos. Una vez más, Inglaterra anuncia un confinamiento severo que supondrá el cierre total de este mercado a las Islas, una mala noticia que se suma a las recomendaciones que hace la canciller alemana Angela Merkel de no viajar a nuestro Archipiélago debido al aumento de la incidencia de los contagios. 


Por ello urge convocar cuanto antes las reuniones que se precisen para dar respuesta al sector e inyectar los recursos necesarios que eviten que numerosos empresarios echen el cierre a sus negocios. Les debemos mucho, pues han contribuido con su trabajo e ilusión a generar riqueza y puestos de trabajo en las Islas, por lo que ahora tienen que saber que cuentan con nuestra mano tendida, que no están solos y que la Administración Pública velará por su bienestar, que es el de muchos trabajadores y en definitiva, el de la economía canaria. 


Son muchas las piedras que nos pone el dichoso virus en nuestro camino hacia la recuperación económica pero no nos dejaremos vencer por el cansancio, al contrario, las iremos superando una a una. El sendero es sinuoso pero todo reto conlleva un gran esfuerzo, y sin duda, este 2021 será un año repleto de desafíos que superar.