El accidente del F-16 en Albacete y las bromas siniestras por Twitter

Hoy es un día triste para la aviación mundial. Un avión F-16 se estrellaba en la tarde de este lunes 26 de enero de 2015 en la base aérea de Los Llanos, en Albacete, dejando un saldo momentáneo de 10 muertos y 13 fallecidos. 

Una maniobra tan simple para estos ases del aire como es despegar se tornó en una trampa mortal, estrellándose contra la pista y contra otras aeronaves estacionadas en la instalación militar. Una verdadera desgracia que, sin embargo, no es la primera vez que se produce en nuestro territorio y desde 1980 ya han sido casi 100 militares los que han perdido la vida en diversas operaciones aéreas.
 
Lo que me sigue sorprendiendo, de forma desagradable, es que rápidamente haya quien ponga el acento en que los militares fallecidos en esta ocasión no fueran españoles, como si hubiese quien quisiera ver en cada desgracia que se produce en nuestras Fuerzas Armadas un resquicio por el que colarse y montar el pollo como pasó hace ya doce años con el triste episodio del Yak-42 en la zona turca de Trebisonda donde fallecieron más de 60 soldados españoles. Aún quedan frescas aquellas escenas de determinados aprovechateguis montando el número en pleno funeral de Estado, gente a la que le daba lo mismo si su familiar había fenecido en el siniestro. Lo único que perseguían era un rédito político evidente.
 
En esta oportunidad, como no es posible montarle un pollo al ministro de turno, a Pedro Morenés, la pandilla basura que circunda por Twitter y otras redes sociales ya están haciendo o, directamente el imbécil haciendo una comparación con lo del Yak-42 o haciendo chistes del más dudoso gusto.
 
Por lo menos, todo hay que decirlo, el perfil oficial de Podemos en esa red ha sido respetuoso, sin sesgos políticos. Veremos a ver cuándo sale el primer idiota de cualquier círculo a intentar buscarle rédito a ese accidente. No se trata de ser malpensado, es que ya sabemos lo que sucede en estos casos, que siempre habrá quien trate de salirse del tiesto, ya sea con unos militares muertos o con unos viñetistas acribillados por yihadistas fanáticos.