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jueves, 29 de febrero de 2024 00:00h.

"No nos quedemos con el titular, leamos la letra pequeña"

geli para opinión
"Tengo que reconocer que al principio me ofendió la canción porque tal parece que las mujeres somos unas zorras, dicho despectivamente y como insulto es repugnante. Pero si lo ves desde otra perspectiva la cosa cambia"

En mi cita quincenal con los lectores de Gomera Actualidad hoy el tema va de la canción que representará a España en Eurovisión.
No la había escuchado hasta que vi toda la polvareda que levantó. Había visto por alto alguna foto y la verdad que no me interesó para nada.

Una vez visto el video, lo que se ve y se escucha es una canción más, salvo el mensaje que deja, y, bien porque no interesa o bien porque se quedan solamente con el título de la canción “Zorra” se ha formado tremenda controversia.
Las canciones actuales están vacías de contenido, todo es reguetón y perreo (imitar el acto sexual de los perros)
Todo muy didáctico, los mensajes son de lo más machistas que puede haber siempre utilizando a la mujer,

Tengo que reconocer que al principio me ofendió la canción porque tal parece que las mujeres somos unas zorras, dicho despectivamente y como insulto es repugnante. Pero si lo ves desde otra perspectiva la cosa cambia.
Paso a decir porqué y así se entenderá perfectamente:
La cuestión es que desde siempre el patriarcado ha barrido para casa, por no perder los privilegios que desde hace siglos han tenido y siguen teniendo, gracias a todos los hombres machistas que forman el clan.
¿No tendrá la Real Academia Española algo que ver en todo esto? 
Pregunto desde mi más absoluta ignorancia, igual alguien me da respuesta.
"Mujeres en las academias españolas: 300 años de olvido, 40 de reparación

Los responsables y las académicas más recientes de la RAE, Bellas Artes de San Fernando, Historia y Ciencias valoran la evolución de la cuota femenina.
Y lo hacen para constatar, ante el Día de la Mujer, que, aunque siguen siendo clara minoría, hay una mirada y un interés dirigido hacia los méritos de las profesionales que siguen tomando asiento en las Reales Academias.

La Real Academia Española cuenta en la actualidad con cuarenta y seis académicos de número, de los cuales solo ocho son mujeres. Más aún: de los casi quinientos intelectuales, nobles, militares y sabios, que han formado parte a lo largo de su historia, solo doce han sido mujeres. Se trata de un desencuentro de tres siglos, marcado por los prejuicios, aunque en realidad la primera académica honoraria fuese elegida en 1784".

Retomando el hilo...
Si la RAE permite estas diferencias según vaya dirigido a hombres o mujeres la verdad que flaco favor hacen a las mismas.
La doble vara de medir queda patente:
Zorro: Astuto 
Zorra: Puta
Perro: Mejor amigo del hombre
Perra: Puta
Aventurero: Osado, valiente, arriesgado
Aventurera: Puta
Ambicioso: Visionario, enérgico, con metas
Ambiciosa: Puta
Cualquier: Fulano, Mengano, Zutano
Cualquiera: Puta
Callejero: De la calle, urbano
Callejera: Puta
Hombrezuelo: Hombrecillo, varón mínimo, pequeñito
Mujerzuela: Puta
Hombre público: Personaje prominente
Mujer pública: Puta
Lobo: Hombre experimentado
Loba: Puta
Ligero: Hombre débil y/o sencillo
Ligera: Puta
Adúltero: Hombre infiel
Adúltera: Puta
Siempre la mujer es la señalada incluso por otras mujeres.
Todo el mundo sabe que si un hombre mayor tiene de pareja a una jovencita, nadie le va a recriminar nada; habrá quien le envidie por ello.

Si es una mujer mayor la que tiene de pareja a un jovencito le dirán de todo; asalta cunas, pervertida, vieja verde etc.
También se escucha con mucha frecuencia atacar a las mujeres si tienen un amante; lo primero que sacan a relucir las propias mujeres: No tiene vergüenza ni respeto por sus hijos.

Cuando los hombres tienen amantes nadie les recrimina el tema de los hijos.
En realidad a ninguna mujer ni a ningún hombre se le debe recriminar nada referente a los hijos. Uno es su misión de padre o madre y otro es su mujer o su marido.

Cuando se tiene una o un amante es porque la relación está muerta, finiquitada. Los hijos nada tienen que ver en los conflictos de sus padres.

La canción Zorra deja el siguiente mensaje para quien no lo haya entendido.
Me llaman zorra por hacer lo mismo que hace un hombre, salir, beber, divertirme con quien quiera, tener la libertad de hacer lo que me apetece sin rendir cuentas a nadie más que a mí misma.

Si la RAE midiera a todas las personas por el mismo rasero la cosa sería distinta:

Zorra: Astuta
Perra: La mejor amiga del ser humano
Aventurera: Osada, valiente, arriesgada
Ambiciosa: Enérgica con metas
Cualquiera: Fulanita, Menganita, Zutanita
De la calle, urbana
Mujerzuela: Mujercita, mínima, pequeñita
Mujer pública: Personaje prominente
Loba: Mujer experimentada
Ligera: Mujer débil y /o sencilla
Adultera: Mujer infiel

Por todo lo expuesto y después de escuchar la letra de la canción no me ofende la palabra Zorra porque la libertad solo ofende a quien nos la quiere arrebatar.
¿Por qué me tendría que ofender que me llamen astuta, ágil, ingeniosa y llena de sabiduría?

Lo que me ofende es la gente cerrada de mente que en vez de evolucionar involuciona.
Nos echamos las manos a la cabeza por una canción y pasamos olímpicamente de tantas atrocidades que se cometen día a día en el mundo.

Muerte de niños inocentes en guerras sin sentido para todos menos para quien se lucra del sufrimiento de los demás.
Pasamos de las personas vulnerables y personas con discapacidad sabiendo que sus derechos no son tenidos en cuenta para nada porque a nadie le importa su bienestar.

Pero nos escandalizamos por la letra de una canción que a fin de cuentas lo que reivindica no es nada nuevo.
Cuando en abril de 1983 Las Vulpes cantaron Me gusta ser una zorra en un programa de TVE, la actuación se convirtió en un escándalo nacional. Tanto que incluso intervinieron los tribunales y la cantante, la autora de la letra y el conductor del programa enfrentaron una querella de la Fiscalía por escándalo público que se archivó tres años más tarde, cuando el juez sentenció que el tema no afectaba al “pudor colectivo”. Más de 40 años después, la canción Zorra, de Nebulossa, que vuelve a utilizar el término, representará a España en Eurovisión tras haber ganado el Benidorm Fest.
Aquí dejo un trozo de texto de la Socióloga Carmen Romero Bachiller.

Es lo que se conoce como la reapropiación del insulto, una estrategia que no es nueva y ha sido históricamente puesta en marcha por las mujeres y colectivos discriminados como el movimiento LGTBI o las personas racializadas. “Se trata de desarticular el propio insulto a través de hacer nuestra la palabra. Son términos que nos han repetido una y otra vez para vejarnos o humillarnos, así que reapropiarse de ellos es utilizarlos desde el orgullo y afirmarnos desde ahí. 

La socióloga sí cree que la letra resignifica el insulto, un proceso político que “es muy antiguo” y que consiste en emplearlo desde un punto de vista positivo: “Es potente porque por un lado señala y muestra la desigualdad y la violencia que sostiene ese insulto y al mismo tiempo hace que el sujeto que le da la vuelta y se autodenomina así, en vez de colocarse ahí y sentir la vergüenza o el daño de forma individual, lo colectivice y decida ocupar con orgullo el término”.

Perras, maricones y bolleras “Zorra”, “puta” o “perra” son insultos que casi todas las mujeres han recibido alguna vez en su vida por cuestiones por las que los hombres no son juzgados –de hecho, la carga simbólica de “zorro”, en masculino, no es ni parecida–. “Sirven para señalar a aquellas que no hacen lo que deberían hacer, a las que no son sumisas o exceden los límites de lo que se considera aceptable, las que tienen un deseo propio que se sale del orden patriarcal”, explica Romero Bachiller. De ahí que haya quienes lo utilicen desde la reivindicación.

Añade la socióloga, que lamenta que el debate sobre Eurovisión se haya centrado en la canción de 'Zorra' y no tanto “en la participación de Israel mientras se produce el genocidio en Gaza”.