Mi familia canariona de La Radio

“Lo que comenzó como una desinteresada colaboración, en el transcurrir de los años se ha convertido en un espacio en el que deseamos reunirnos cada semana para defender nuestros postulados pero, por encima de eso, sentirnos como hermandad aunque nos separe el mar que nos rodea”

Por casualidades de la vida, a veces uno encuentra a mares de distancia esa medicina que en momentos de cierta enfermedad no hallas en tu lugar más próximo, máxime cuando, como es el caso, falta de repente ese Medio por el que sientes verdadera pasión y te encuentras que tu voz, ya es silencio a la fuerza.

Desprovistos de Emisoras de Radio en La Gomera desde hace bastantes años, un enamorado de las Ondas no le queda de otra que, o marcharse en busca de oportunidades, o quedarse y resignarse y pensar que “todo son etapas”.

Pero como suele decirse, a veces aunque muy contadas, alguien desde lejos te ofrece la posibilidad de seguir desempeñando esa pasión, de manera esporádica pero que significa que al menos y por unos minutos a la semana, te sientas vivo.

José Luís Martín al frente de su Emisora 7.7 Radio, fue el primer lugar de encuentro radial que, mediante esa magia que tienen las Ondas, comenzó a reunirnos ante unos micrófonos y darnos esa pócima que todo Locutor necesita, unos instantes en los que alguien pueda escucharte.

De ese primer grupo de “conocidos”, surgió más tarde la oportunidad de formar parte de la Familia canariona de la Radio de Asunción Benítez que, en su Programa “La Otra mañana”, en Radio Las Palmas, cada semana nos acercamos y ante los micrófonos, charlamos, nos contradecimos, defendemos nuestros respectivos postulados y a veces, hasta somos capaces de “sacarla de quicio” y no solo a ella. En ocasiones, creemos que hasta a la audiencia, esa que generosamente cada día nos regala su tiempo y sin los que nada somos.

Pero cuando el Programa termina y llega la despedida, La Radio sigue ahí, manteniendo firmes e inalterables esos lazos de larga y verdadera amistad que nos unen, deseando que pase rápido el tiempo para volver “ a quedar” y retomar conversaciones, opiniones y divergencias que, como siempre acostumbra suceder, se nos quedan a medias.

Y aunque, distanciados por un mar que nos aísla y separa en pequeños porciones de tierra, en este Atlántico sonoro, con ánimo robusto, nuestras voces se escuchan para engrandecer, aún más si cabe nuestra Patria y para seguir manteniendo unida esta familia Canariona de La Radio.