Un día como otro día

Qué día tan semejante a cualesquier otro día, aunque hoy mi mami María alumbró un verso incesante...

Qué día tan semejante
a cualesquier otro día,
aunque hoy mi mami María
alumbró un verso incesante,
que con caña de marchante
y una foto a contraluz,
procura ver al trasluz
de un dispuesto meditar
y con su verso exclamar:
¡Bendita sea La Luz!

Cualquier manera de ser
merece que se le cante,
porque sería arrogante
desdeñar al otro ser.
Solamente sin querer
o arrebato estomacal
es traspasado el umbral,
que no es desde el corazón
y aquí suplico el perdón
de aquél a quien le hice mal.

Pues un día como tal
inspira toda humildad
porque es naturalidad
cuando emana el caudal,
ausente del bien o el mal
emergemos de venida
y ojalá que en nuestra ida
gocemos de esa virtud
y el amor y la quietud
nos alumbre la salida.

Que se curen las heridas
que mi mente me ha causado
y si he sido perdonado
ingrese en la otra vida,
con las reseñas traídas
culminadas y fecundas,
que acontece cuando abunda
el servicio y la alegría.
¡Y cuando mis dos Marías
me acompañan y secundan!

¡Qué tal día como hoy
di principio y aquí estoy!

Antonio Luis De San Pedro