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domingo, 26 de junio de 2022 21:42h.
UN CANARIO DE FUERA. Miguel Cámara Gutiérrez
Llegué a Lanzarote en 1.968, el 3 de diciembre (coincidía con mi cumpleaños, por eso la precisión) Un gran hombre que fue del Turismo, Pantaleón Quevedo Vernetta, Delegado de Turismo en Canarias a finales de los 70 y en los 80, me dijo que yo era un canario nacido fuera de las Islas, y nunca me he sentido más satisfecho con esa deferencia, a la que he tratado siempre de ser merecedor.
UN CANARIO DE FUERA. Miguel Cámara Gutiérrez

Llegué a Lanzarote en 1.968, el 3 de diciembre (coincidía con mi cumpleaños, por eso la precisión) Un gran hombre que fue del Turismo, Pantaleón Quevedo Vernetta, Delegado de Turismo en Canarias a finales de los 70 y en los 80, me dijo que yo era un canario nacido fuera de las Islas, y nunca me he sentido más satisfecho con esa deferencia, a la que he tratado siempre de ser merecedor. Hice la carrera de “Técnico de Empresas Turísticas” en Madrid al tiempo que trabajaba en el Hotel Nacional y Cuzco, luego en León (Hotel de San Marcos, siendo, al mismo tiempo, profesor de la Escuela de Turismo de esa localidad) En Lanzarote vine a trabajar al Hotel Los Fariones, cuando en esta Isla había un total de unas 300 camas, mal contadas (Fariones, Parador de Turismo y la Pensión España) sobrando hoy la mitad de las 150.000 existentes, legalizadas (las otras no se conocen) Empecé muy joven (que todo hay que decirlo) y nunca he dejado esta actividad; me imprimió carácter. Hice mi propia empresa en 1.986, hasta hace un par de años que decidí jubilarme porque, metidos en plena crisis, los años cotizados me rendían más que los tour operadores. Ya les digo, poco que decir en una Actividad tan inmensa como el Turismo.